Volver a casa: Una nueva oportunidad


Muchos jugadores de proyección probaron suerte en el extranjero y no tuvieron el rendimiento esperado. La vuelta a Chile les dio otra oportunidad.

Año 2012. Universidad de Chile perdía a última hora al goleador Gustavo Canales y no se pudo traer un reemplazante, pero había un joven Ángelo Henríquez esperando una chance. Debutó con un gol en Copa Libertadores y de ahí en más, se le vio como uno de los grandes proyectos del fútbol chileno. Manchester United se fijó en él siendo muy joven e hizo uso de una clausula que instaló al formado en la “U” en Europa. Hasta ese momento todo bien, pero pasaron los años y el santiaguino no pudo demostrar todo su potencial en equipos como Wigan, Real Zaragoza o Atlas, más allá de un par de buenas temporadas en el Dínamo de Zagreb. Hace una semana volvió al equipo que lo vio nacer y redebutó con dos goles. Ahora con 24 años, el fútbol chileno le da otra oportunidad.

En el último tiempo, han habido diversos casos de jugadores chilenos que parten tempranamente al extranjero, pero que por diversos motivos no terminan por adaptarse y adquirir la regularidad esperada. Es también el caso de Nicolás Castillo. El formado en la UC tuvo promisorias actuaciones en su debut en el fútbol profesional y destacadas actuaciones con la selección Sub 20, muy parecido al caso de Henríquez, con el cual compartió camarín en La Roja.

Castillo con la camiseta del Brujas.

Tales antecedentes lo pusieron en la órbita de los equipos del viejo continente y el Brujas de Bélgica se hizo con sus servicios. A pesar de que su rendimiento no fue malo, no alcanzó a afianzarse y luego partió al FSV Mainz 05 de la Bundesliga, además de ponerse la casaca del Frosinone italiano, ambas experiencias sin mucho éxito. El espigado delantero decidió volver a la UC en 2016, proclamándose bicampeón del fútbol chileno, exhibiendo un gran nivel que lo llevó de vuelta a la selección adulta y que tras un buen paso por Pumas de México, lo tiene ahora en el Benfica portugués.

Si nos vamos un poco más atrás, encontramos que la historia se repite también con dos referentes de la generación más exitosa del fútbol chileno: Jorge Valdivia y Jean Beasejour. El actual volante de Colo Colo realizó una gran campaña en su paso por la Universidad de Concepción el año 2003, lo que le permitió al año siguiente probar suerte en el Rayo Vallecano español y el Servette suizo, no pudiendo mostrar su juego. En 2005 volvió a los albos, con los cuales se transformó en uno de los armadores de juego más cotizados de Sudamérica, lo que le valió emigrar a Brasil y convertirse en un referente del Palmeiras.

Valdivia fue hasta capitán del equipo brasileño.

El caso de Jean Beasejour es muy parecido. Ambos coincidieron en el campanil aquel año 2003 y luego de un paso por la UC, partió en el segundo semestre del 2004 al Servette, donde se reencontraría con el “Mago”. Luego de su experiencia en el país helvético, probó suerte en Gremio de Brasil y el Gent belga. Sin haberse consolidado, el actual lateral de la “U” llegó a O’higgins en 2008, realizando una tremenda temporada que le valió ser considerado por Marcelo Bielsa y que le permitió partir al América mexicano, para luego jugar varios años en Inglaterra, con las camisetas del Birmingham City y el Wigan.

Jean Beasejour celebrando un gol con el Wigan.

Pudiendo comentar más casos, lo cierto es que las segundas partes no siempre son malas. Tomar la decisión de volver a Chile tras un paso por el fútbol extranjero puede relanzar la carrera de muchos valores jóvenes que por diversas circunstancias no pueden adaptarse en su primera excursión fuera del país. Es por eso también que es importante escoger el momento correcto para volver, porque la carrera del futbolista es corta y el tren se puede ir. A sus 24 años, Henríquez tiene una nueva oportunidad.

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