Vida y obra de Eduardo Vargas


Repasamos la historia futbolística de un chico que se convirtió en uno de los jugadores más importantes para el fútbol nacional.

“Estoy tranquilo, porque no me va a pesar la camiseta”. Esas fueron las primeras palabras de Eduardo Vargas cuando llegó a la Universidad de Chile. Se tenía mucha confianza, pero lo más probable es que ni él fue capaz de imaginar todo lo que vendría después de su llegada a los azules. Una historia que comenzó con un show televisivo y terminó con la obtención de tres de las copas más importantes del balompié nacional.

El artillero en su presentación en la “U”.

Todo partió con aquel periodista que se acostumbró a ser visto realizando despachos en Europa: Eugenio Salinas. En agosto del 2005, el comunicador implementó un Reality Show para futbolistas, no de aquellos que tradicionalmente se pueden ver en televisión abierta o por cable, sino que uno centrado en el deporte. En él, los jóvenes postulantes contaban sus historias de vida y su motivación para llegar al profesionalismo, mientras se enfrentaban a combinados de distintos colegios de la capital. Así fue como un púber Vargas, probó suerte en el programa Adidas Selection Team, el cual no ganó, pero llegó mucho más lejos que el ganador, Nelson Saavedra. Emmanuel Vargas, Jean Paul Pineda y Felipe Seymour, fueron otros de los participantes.

Tuvo que pasar casi un año para que se produjera su debut en el fútbol profesional. El oriundo de Renca decidió probar suerte en el norte de nuestro país, sumándose a las filas de Cobreloa. El 23 de julio del año 2006, Eduardo Vargas saltó a la cancha del Estadio Chinquihue tras la orden de Jorge Aravena y con 16 años jugó su primer partido con los loínos. El resultado fue un 4 a 1 en contra para los naranjas, aunque el resultado pasa a ser anecdótico en un día que marcó el inicio de algo grande.

Vargas vistiendo la camiseta de Cobreloa.

“Edú” siguió jugando y su buen nivel en la tercera región, sumado a su juventud, llamaron la atención de los cuadros de la Región Metropolitana, pero fue la “U” quien se quedó con sus servicios en 2010. Con Gerardo Pelusso en la banca, el delantero marcó en su debut ante Cobresal en Coquimbo y aunque no gravitó mucho ese año en el equipo del uruguayo (3 goles en 28 partidos, 2 por Copa Libertadores), dio muestras de su potencial y que lo mejor estaba por venir.

La llegada de Jorge Sampaoli a los azules sin duda que marca un antes y un después en su carrera. Con el casildense en la banca se consagró bicampeón del fútbol chileno y campeón de la Copa Sudamericana, todo en 2011. En el torneo continental, Vargas se alzó como la figura del campeonato y como el jugador que anotó más goles en una edición de esta competencia, con 11 conquistas. El artillero junto a Charles Aránguiz, eran jugadores que complacían a la perfección el paladar del calvo estratega y siempre vieron acción con el argentino. Además, fueron protagonistas de muchas anécdotas ese año.

Vargas, goleador de la Copa Sudamericana 2011.

Mientras la “U” disputaba la Sudamericana, Vargas y Aránguiz, sumados a Paulo Magalhaes y Nelson Rebolledo, formaron la banda de los “Wachiturros”, grupo que después sumó a Osvaldo González, cuya bienvenida consistió en un corte de pelo a cargo del “17” de los laicos, que rápidamente tuvo que ser arreglado por un profesional por la poca prolijidad del delantero. “Nos cagábamos de la risa con ellos, no le hacían mal a nadie”, rememoró Gustavo Lorenzetti en el libro “2011: La historia de un equipo rebelde”.

Además, el actual jugador de Tigres y el “Príncipe”, solían aprovechar muy bien sus horas libres cada vez que les tocaba visitar otro país. En Montevideo se tentaron con una promoción de un conocido local de comida rápida y tuvieron que contarle la verdad a Jorge Desio, PF del equipo en esos entonces. Su “sanción” fue no comer doble ración de calorías, por lo que se quedaron sin cenar. En otra ocasión, el día anterior a la final ante Liga de Quito, fueron a comprar autos a control remoto para realizar una competencia en los pasillos del Hotel Hilton, lugar que alojaba al plantel. La idea era hacerlos chocar hasta que no funcionaran. ¿Para liberar tensiones tal vez?. Lo cierto es que el lúdico grupo le hacía bien a sus compañeros y todo terminó con festejos para los azules.

Al finalizar ese año, fue escogido como el segundo mejor jugador de América, solo detrás de Neymar, además de convertirse en el jugador más caro en la historia del fútbol chileno: Napoli adquirió su pase en 14,7 millones de dólares. Es conocido que el paso de Vargas por Europa no fue el mejor, salvo por su estadía en Valencia donde logró ser más regular. A Italia y España, se suman sus participaciones en el Queens Park Rangers de la Premier League y Hoffenheim en la Bundesliga. “A veces me preguntó por qué no puedo rendir de la misma forma en Europa”, declaró al diario DW alemán. Gremio en Brasil y actualmente Tigres en México, son los otros elencos que han tenido al renquino en sus filas, con mejores rendimientos que en el viejo continente.

Vargas, goleador de la Copa América 2015.

Y qué decir de su rendimiento en la selección chilena. Si se criticaba a “Edú” por el desempeño en sus clubes, cuando se ponía la camiseta de “La Roja” se desquitaba con todo. Sus 35 goles en el combinado adulto, 22 de ellos convertidos en competencias oficiales, lo sitúan como el tercer goleador histórico de Chile. Además, fue el goleador en las clasificatorias rumbo a Brasil 2014 y el máximo artillero en las dos Copas América conseguidas en 2015 y 2016. También sumó presencias en el mundial de Brasil 2014 y la Copa Confederaciones 2017, torneos donde también rompió redes.

Vargas, goleador de la Copa América Centenario 2016.

Nadie puede negar el aporte del capitalino, cuyo nombre ya se encuentra grabado con letras doradas en los registros del balompié criollo. Hoy se encuentra alejado de la camiseta roja, siendo que con 29 años recién cumplidos, aún tiene mucho por entregar. Resistido en su momento, ahora muchos piden su vuelta, lo que encumbra aún más el valor de todo lo entregado. Es la historia de un delantero incisivo, veloz y con gran definición. La historia de Eduardo Vargas, uno de los jugadores más importantes que ha tenido el fútbol chileno.

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