Un goleador excepcional


Un año más de vida para el crack brasileño que deslumbró al mundo con sus goles y habilidad.

Un día como hoy de 1976, nace en el humilde suburbio de Bento Ribeiro, en Río de Janeiro, sin duda uno de los mejores delanteros de la historia del fútbol. Hablamos de Ronaldo Luis Nazario Da Lima, o simplemente, Ronaldo.

A pesar de nacer en la ciudad del Cristo Redentor, fue en Belo Horizonte donde dio sus primeros pasos en el profesionalismo, al debutar en 1993 con la camiseta del Cruzeiro, club con el cual ganó la Copa de Brasil y el Campeonato Mineiro, registrando un total de 44 goles en 47 partidos. Siendo también un destacado juvenil en la selección brasileña, fue llevado con el combinado adulto de la verdemarela al mundial de Estados Unidos 1994 con solo 17 años, consagrándose campeón, aunque no jugó en la copa.

El brasileño en su etapa en Holanda.

Tras el mundial y con la juventud que lo acompañaba, firma su primer contrato en Europa en el PSV de Holanda, transformándose inmediatamente en figura y anotando 54 goles en 57 partidos. En estos tiempos, el brasileño se destacaba no solo por su habilidad goleadora, sino que también por su rapidez y regate. Con tan buen nivel, no fue raro que el Barcelona se fijara en él. En la única temporada del “fenómeno” en el Camp Nou, se consagró “Pichichi” de la liga española con 34 goles y además ganó la Supercopa de Europa, la Copa del Rey y la Supercopa de España.

El reconocimiento mundial se lo ganó en Barcelona.

Inter de Milán sería su próxima parada y una que marcaría su carrera. Manteniendo su olfato goleador y completando 59 goles en cerca de 100 partidos en total, Ronaldo comenzó con lesiones en la rodilla derecha que lo marcarían durante su carrera como un problema constante, teniendo que incluso cambiar su estilo de juego y ya no siendo el delantero que gambeteaba a los defensas, sino que instalado como un goleador más de área. La Copa de la UEFA, en la que compartía ataque con Iván Zamorano, fue el único titulo que dejó en los neroazzurros.

En Italia fue goleador a pesar de las lesiones.

En paralelo con su etapa en clubes, el “gordo” siguió rindiendo en la selección de Brasil, consiguiendo la Copa América en 1997 y 1999, además de la Copa Confederaciones en 1997. Incluso, a pesar de las lesiones que lo aquejaron en su paso por Inter, Ronaldo renació en el mundial de Corea-Japón 2002, consagrándose campeón del mundo y además goleador del torneo con 8 tantos, llegando a la cima del fútbol.

Luego de su paso por Italia, llegó a Real Madrid para formar parte de los llamados “Galácticos”, compartiendo camarín con tipos como Zinedine Zidane, David Beckham, Luis Figo, Raúl, Roberto Carlos, entre otros. Ganó 2 ligas españolas y una Supercopa de España, proclamándose “Pichichi” en la temporada 2003/2004 con los merengues con un registro de 25 goles, sumando en total 104 goles en su paso por la “Casa Blanca”.

El desafío que le faltaba: Ser goleador con Real Madrid.

Ya en el ocaso de su carrera y con los problemas físicos que lo siguieron aquejando, llegó al poderoso Milan, siendo el primer equipo en donde no ganó títulos. Corinthians, ya de vuelta en su nación natal, fue la última parada de este tremendo goleador, en la que conquistó la Copa de Brasil y el Campeonato Paulista, anotando 35 goles en 69 partidos.

El calvo delantero, anotó 62 goles con la camiseta de su país y además, ganó el FIFA World Player en 3 ocasiones (1996, 1997 y 2002) y el Balón de Oro en 2 oportunidades (1997 y 2002). Podríamos decir que la Copa Libertadores y la Champions League, fueron los asuntos pendientes de Ronaldo, pero que no empañan una carrera plagada de éxitos y de admiración, que lo encumbran como uno de los mejores jugadores de la historia de este deporte.

 

 

comentarios

Previous ¿Cómo funciona la Laver Cup?
Next 10 grandes momentos del Superclásico argentino