Rodrigo Paillaqueo: “Es hora que se arme una selección del Wallmapu que nos represente”


Conversamos sobre lo que ha sido la carrera del formado en Colo Colo.

El arquero y capitán de Deportes Santa Cruz, nos cuenta de sus inicios y cómo llegó a ser uno de los referentes del cuadro de la sexta región, que volvió al profesionalismo después de 21 años. Hace unos días, acaparó varios portales debido a la camiseta con símbolos mapuche que lució frente a Santiago Wanderers el pasado 26 de agosto. Eso sí, el homenaje no es aislado y es solo una parte del compromiso que Rodrigo Paillaqueo tiene con sus raíces.

  • ¿Cómo nace tu sueño de convertirte en futbolista profesional?

-Creo que cuando era chico, el sueño de cualquier niño del barrio era ser futbolista. Yo vengo de la comuna de Lo Espejo, en la zona sur de Santiago. Crecí en un entorno de pobreza total y nuestro único alimento era una pelota, ya fuera de plástico o de trapo, que hacíamos nosotros mismos. Era el balón el que nos mantenía con una sonrisa día a día. Mi anhelo era jugar en un estadio grande y ser profesional, por eso partí en escuelas de fútbol desde los ocho años.

  • Tu formación como jugador la terminaste en Colo Colo. ¿Qué recuerdos tienes de tu paso por los albos? 

-Siempre lo digo. Estoy totalmente agradecido de lo que me pudo dar Colo Colo y las series menores del club. Hoy hablo con mis pares o con gente externa al fútbol y a cualquier le hubiera gustado estar en mis zapatos, la verdad es que me tocó algo muy lindo.

  • Avancemos al año 2004 cuando ocurre un hito importante en tu carrera. Por la Liguilla Pre Sudamericana, Colo Colo enfrentó a Universidad Católica y Rodrigo Paillaqueo debuta en el profesionalismo. ¿Cómo lo viviste?

-Es parte de toda esta locura que viví como juvenil. Yo era Sub 17 en ese momento y uno respeta mucho a los jugadores de más arriba. Primero que todo, Claudio (Bravo) es llamado a la selección, a Víctor Loyola le dio lumbago y Eduardo (Lobos) se lesionó en un partido frente a Boca Juniors. El día lunes se acercó Daniel Morón y me dijo que iba a jugar frente a la UC el fin de semana. Yo me reí porque ni siquiera pensaba ser titular en todos los partidos de mi categoría. Ahí comenzó un sueño y terminé jugando ese partido que terminó 1 a 1. Yo no quería perder ni que me llenaran de goles, pero la verdad es que hice un buen partido. Fue inolvidable.

  • Por esos años, también fuiste seleccionado chileno juvenil, donde compartiste con muchos de la “Generación Dorada” de nuestro fútbol. ¿Cómo fue esa experiencia?

-Sí, estuve alrededor de un año y medio con la Sub 20 compartiendo con muchos que después formaron parte de la llamada generación dorada. Hasta el día de hoy mantengo contacto principalmente con Arturo y Gary. Yo al ser amigo de ellos me siento un poco bendecido. También compartí con Claudio, Alexis, Isla, Carmona. A Edu Vargas también lo pude conocer. Más allá de lo importantes que son para el fútbol, siempre los voy a ver como esas personas con las que me tocó compartir colegio, una micro, el metro, trabajo. Arturo vivió en mi casa, pasamos cosas increíbles y hay historias que algún día pretendo contar. A pesar de lo importantes que son todos ellos, te siguen viendo como ese amigo que eramos cuando chicos.

  • ¿Qué enseñanzas sacaste de todo eso? 

En ese momento eramos cabros patudos. Yo escuchaba a Gary decir que iba a ser el mejor central, a Arturo que iba a ganar la Champions League. Arriba de la micro sonaba poco creíble, todo un sueño, nos reíamos. La salida que teníamos a los problemas de cada uno era el fútbol y las ganas de ser el mejor, por eso son lo que son hoy. La enseñanza que me dejan es que con trabajo, convicción y disciplina todo se puede. Tu ves a Gary que no es tan alto pero va y pelea con delanteros europeos que miden 1.90 metros. Arturo tampoco tiene una envergadura física como los europeos y es uno de los mejores volantes del mundo. Ningún jugador puede decir que no se puede. Por eso me molestan algunas actitudes de los chicos de ahora.

  • El mundo avanza muy rápido y las generaciones también cambian. ¿Crees que los cadetes de ahora se preocupan más de otras cosas?

-Creo que los jóvenes se están equivocando con algunas decisiones y por eso estamos atrás con el tema de formar jugadores. Nadie me va a decir a mí cómo un futbolista se convierte en exitoso porque yo vi cómo los mejores lo hicieron. Hoy prefieren tener un auto o un tatuaje antes que conseguir su mejor estado físico o comprarse unos buenos zapatos para entrenar. En nuestro tiempo casi todos llegábamos en micro e incluso hubo un tiempo en que Arturo iba en bicicleta a entrenar. Antes todos queríamos ser profesionales y luego ir consiguiendo nuestras metas poco a poco. He visto compañeros que llegan con los zapatos rotos pero tienen el último celular. El periodismo también influye en que los más jóvenes estén en las nubes. Incluso la familia en algunos casos fomenta eso.

  • Después de Colo Colo estuviste en Coquimbo Unido y luego pasaste a Magallanes donde estuviste varios años. ¿Cómo llegaste a la “Academia”?

-Mi llegada fue un poco a lo loco. Estuve lesionado en 2008 por una fractura en la muñeca y en 2009, jugamos quienes volvíamos después de nuestros préstamos a Colo Colo contra Magallanes. Ahí me encontré con el profe Osvaldo Hurtado y le comenté que estaba buscando club. Me dijo que fuera a conversar con él después. Cuando fui me dijo que no había mucha plata, pero que necesitaban un arquero como yo que jugara todo el año y así se dio mi llegada.

  • ¿Cómo fue devolver a Magallanes al profesionalismo en 2010?

-Fue algo muy lindo. Después de un buen 2009 llegó una buena oferta para mi y la decisión de quedarme fue difícil, pero me quedé con la persona que me tendió la mano. En ese equipo estaba Juan Cornejo, Felipe Reynero, Junior Fernandes, Andrés Reyes, Patricio Salas, por decir algunos. Estuve siete años en la institución y me fui muy feliz, ya que ahora el equipo tiene hasta un complejo para entrenar, cuando en su momento no había nada. Hasta el día de hoy la institución sigue en Primera B.

  • Si nos vamos al presente, con Deportes Santa Cruz también volviste al profesionalismo después de 21 años. ¿Cómo fue eso?

-Fue un desafío importante. De nuevo apareció el profe “Arica” con este proyecto y que no teníamos nada. De hecho, Magallanes nos prestaba una cancha y camarín. Cuando íbamos en la quinta fecha, le digo a Osvaldo Hurtado que el campeonato es nuestro, que no hay otro equipo que nos pueda ganar. La segunda división es complicada, de repente te encuentras con canchas o camarines que no están a la altura de un campeonato. En verdad es mucho esfuerzo. Me tocó vivir algo histórico, con una ciudad que me tiene encantado y la verdad pretendo seguir ganando cosas con esta institución. Me encanté mucho con estos colores. Ahora entrenamos en Santiago, pero Santa Cruz ya esta armando un complejo y pronto estaremos más cerca de la gente que es muy cariñosa.

  • Hace poco llamó la atención los diversos símbolos mapuche que utilizas en tus camisetas. ¿Cómo surgió este homenaje? 

-Siempre ha estado en mi cabeza el tema del pueblo mapuche, ya que son mis raíces. La verdad siempre jugué con una bandera debajo de mi camiseta. Siempre me pregunté porqué no me atrevía a usarla a la vista y me imagino que le ocurre a mucha gente. Cuando iba en quinto básico, no quería que pasaran la lista porque cada vez que sonaba mi apellido se burlaban, sin saber lo que significaba. Recuerdo las palabras de mi papá, mi mamá y mi abuelo, diciéndome que no me avergonzara, que tenía que estar orgulloso. Que todo fue algo importante para Chile y que hubo gente que había dado su vida por nuestros orígenes. De a poco fui informándome del tema y ya es momento de no sentir verguenza y entender de una vez por todos que somos iguales como todos.

  • ¿Alguna vez has sentido discriminación en el mundo del fútbol? 

-En el mundo del fútbol no me tocó vivirlo. De hecho, recibí muchas muestras de apoyo por lo valiente que era por un gesto así. Es por toda esa gente que nunca pudo decir con libertad y orgullo que eran mapuche. Lo importante no es si es bonita o fea la polera o que Sergio Gamonal (arquero de Deportes Temuco) hizo un homenaje primero, sino que muchos nos sumemos a esta iniciativa. No busco comparaciones, sino hacerle saber al pueblo que estamos más presentes que nunca. Ojalá el mapudungun lo pudiésemos manejar todos. He tenido compañeros de Paraguay y ellos manejan muy bien el guaraní. Defienden a muerte sus raíces.

  • Hace algunos años, Jean Beasejour manifestó la intención de formar una selección del Wallmapu. ¿Qué te parece?  

-En este momento nosotros estamos atrás. Rapa Nui ya lo hizo y nos dejó una tarea pendiente. Creo que es hora de que se arme una selección del Wallmapu donde participen futbolistas activos, no necesariamente para entrar en una liga, sino para que nuestro pueblo pueda ser representado regularmente. Hay muchos jugadores profesionales en el país que podrían ser parte de esto y así ayudar en el trabajo que ya se ha hecho.

  • ¿Cuáles son los próximos desafíos de Rodrigo Paillaqueo?

-Obviamente, un ascenso a Primera A. Ya tengo dos a Primera B, así que me planteo llevar a Deportes Santa Cruz a la primera división y jugar un par de años. Yo soy consciente que tengo 32 años y que todavía queda, pero también hay jóvenes que vienen súper bien. Hasta el momento quiero luchar hasta el último y dejar a Santa Cruz en Primera. Creo que cuando vea a un jugador que esté mejor que yo, voy a ser el primero en dar un paso al costado.

 

 

 

 

 

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