“Pulga” Rodríguez: El héroe popular de Tucumán


El jugador tuvo que dar la vuelta larga para ponerse en la primera línea sudamericana.

La historia de Luis Miguel “Pulga” Rodríguez, es la que muchos otros futbolistas de escasos recursos viven en su camino por convertirse en profesionales. El deporte venía de familia, ya que su abuelo Abelardo Rodríguez también jugó en el barrio y lo que se hereda no se hurta: La picardía en su juego en algún porcentaje debe provenir de allí.

Pedro Ruben Rodríguez era su padre. Sí, en pasado, ya que hace solo dos semanas falleció y tuvo que seguir desde el cielo cómo su hijo comandó a Colón de Santa Fe a la final de la Copa Sudamericana (por eso las celebraciones del Pulga en Brasil). No la descosió en las canchas, de hecho era albañil y pintor, pero fue quien le compró sus primeros zapatos de fútbol en la feria, a pesar de que el dinero era bastante escaso en el hogar familiar.

El petiso jugador es oriundo de la ciudad de Simoca, en la provincia de Tucumán. En aquella localidad, el mismo Inter de Milán se encargó de tener un proyecto deportivo y Rodríguez no perdió la chance de estar allí a sus 14 años. Tras destacarse, viajó hasta Italia para realizarse más pruebas junto a dos compañeros de equipo. Hasta aquí parece todo bien, pero llegarían los problemas.

Rodríguez es referente total de Atlético Tucuman.

Disputó un mini mundialito en Islas Canarias con los neroazzurros, siendo eliminados en dicho torneo por el Barcelona, aunque el argentino se inscribió como el mejor del partido. A pesar de todo, de la noche a la mañana se cayó la opción con el actual club de Alexis Sánchez, pero se abrió otra ventana. Real Madrid también puso sus ojos en él y lo probó un par de días. Si bien realizó buenas prácticas con los merengues, su representante lo obligó a irse para esperar otra chance del Inter que nunca llegó. Intentó una vez más y viajó hasta Europa, pero quedó tirado en Bucarest.

Frustrado y desencantado por todo lo ocurrido, terminó trabajando de albañil junto a su padre y solo dedicándose a jugar en su población. Su familia lo convenció de su potencial y que no debía “tirar la toalla”, a pesar de las malas experiencias.

Diego Maradona lo nominó a la selección argentina. Un sueño para el mediapunta.

La pulga creció, más en edad que en estatura y terminó convirtiéndose en futbolista profesional. No en el viejo continente, sino principalmente en el ascenso del fútbol trasandino. Racing de Córdoba y Newell’s Old Boys fueron cuadros que tuvieron la magia del “Pulga” en sus filas, aunque donde más lo disfrutaron fue sin duda en Atlético Tucumán, donde fue goleador de la B Nacional, figura del equipo en primera, finalista de la Copa Argentina y llegó a participar en torneos internacionales. Con el decano anotó 130 goles en 325 encuentros.

A sus actuales 34 años y tras dar una vuelta larga, sigue jugando en la élite del balompié argentino con los colores de Colón de Santa Fe, siendo parte importante para que el equipo esté en una inédita final internacional. Independiente del Valle será su rival el 9 de noviembre. Un capítulo que podría ser la consagración sudamericana para el “Pulga”, el ídolo popular de Tucumán.

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