O Capitão Cafú


Un día como hoy, pero hace 48 años, nace en Itaquaquecetuba, Marcos Evangelista de Morães.

El insigne capitán de la verdeamarela dio en el Sao Paulo sus primeros pasos en el fútbol profesional. Su debut en el cuadro tricolor se produjo el 24 de septiembre de 1989, logrando de ahí en más un Campeonato Brasileño, cuatro Campeonatos Paulistas y dos Copas Libertadores. Estuvo en el club paulista hasta 1994, año en que fue elegido como el mejor jugador sudamericano, para luego dar un “paso en falso” en tierras europeas, permaneciendo una sola temporada en el Zaragoza español. El año 1995 vuelve a su país natal, pero esta vez a defender los colores del Palmeiras.

Cafú en Sao Paulo a principios de los noventa.

 

El salto definitivo hacia el viejo continente lo daría el año 1997, cuando un año antes de las cita mundialista en Francia, el lateral firmaría contrato con la Roma. En el equipo de la Loba vivió su consagración como futbolista de élite, adueñándose de la titularidad por la banda derecha al corto andar, y logrando conseguir el Scudetto junto al cuadro de la capital italiana.

Cafú y Roberto Carlos en un duelo válido por la Champions League.

 

Sus mejores momentos a nivel de clubes sin duda que los vivió en el Milan, cuadro con el que lo ganó todo – Champions League del año 2007 incluida – y donde finalmente colgaría los botines siendo reconocido como referente del cuadro Rossoneri, el año 2008.

Junto al Milán se coronó campeón en la final de Atenas 2007.

 

Vistiendo los colores de la Selección Brasileña, el lateral es toda una leyenda. Disputó cuatro mundiales, comenzando por Estados Unidos 1994 donde fue convocado como suplente, teniendo que remplazar de urgencia a Jorginho en el minuto 22′ de la final, duelo que a la postre terminaría ganando su combinado desde los doce pasos. En 1998 jugaría su segunda final consecutiva, pero sin correr la misma suerte ante la Francia de Jacquet. En Corea-Japón 2002 se convertiría en el único jugador en la historia en disputar tres finales consecutivas de la Copa del Mundo, consiguiendo a su vez, su segundo Campeonato Mundial esta vez como capitán, ya que ante la ausencia por lesión del capitán Emerson, fue Cafú quien debió portar la jineta durante toda la cita mundialista. En 2006 participaría por cuarta vez, ahora en Alemania, donde nuevamente cayeron ante los franceses. También junto al Scratch se adjudicó dos Copas América y una Copa Confederaciones.

En la final de Corea-Japón vencieron a Alemania por 2-0.

 

Sin dudas, Cafú es una  leyenda viviente del fútbol y uno de los mejores laterales derechos de la historia del deporte. Siempre demostró un gran nivel y formó parte de conjuntos inolvidables. ¿Cuál fue para ustedes el mejor momento de su carrera?

 

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