Lucas Pratto: El fanático xeneize que amargó a Boca


El delantero millonario tuvo que dar la vuelta larga para transformarse en lo que es hoy.

Para muchos, Lucas Pratto fue la gran figura del empate 2 a 2 entre Boca Juniors y River Plate jugado hoy en La Bombonera, en el marco de la final de ida de la Copa Libertadores de América. El “Oso” convirtió uno de los goles e intervino la jugada del tanto en contra de Carlos Izquierdoz, en lo que fue un buen resultado para el equipo dirigido por Marcelo Gallardo. Un premio para el ya experimentado delantero de 30 años, que tuvo que remar desde atrás para transformarse en uno de los grandes delanteros del fútbol argentino y que tiene una historia que lo vincula con el conjunto oro y cielo.

El delantero con la camiseta boquense.

Realizó las inferiores en Boca Juniors, pero su debut profesional se dio con la camiseta de Tigre el 16 de septiembre de 2007. Luego tuvo un paso por el Lyn Oslo del fútbol noruego y el segundo semestre del 2009 volvió al club xeneize, alcanzando a disputar dos encuentros pero sin poder anotar. Tras no tener cabida, probó suerte en el Nacional B trasandino con la camiseta de Unión de Santa Fe, donde no pudo conseguir el ascenso, pero la experiencia le sirvió para dar un salto importante en su carrera.

A mediados de 2010 llega a Universidad Católica, consagrándose en su primer año campeón del torneo chileno. En el año 2011, logró una destacada participación con los cruzados en la Copa Libertadores, convirtiéndose en uno de los mejores extranjeros del fútbol nacional. Ello le permitió dar el salto al Genoa de la Serie A, pero sin tanto éxito como en Chile, decide volver a las raíces. En 2012 se sumó a las filas de Vélez Sarsfield, equipo donde encontró la consagración tras ser figura del conjunto de Liniers y proclamarse campeón del Torneo Inicial 2012, Primera División Argentina 2012/2013 y la Supercopa Argentina 2013.

Pratto con la camiseta de la UC.

En 2015 llegó una nueva oportunidad fuera de su país y Brasil fue su destino. Primero con la camiseta de Atlético Mineiro, escuadra con la cual consiguió el Campeonato Mineiro de 2015 siendo la figura del torneo. En 2017 reforzó el ataque de Sao Paulo, club en donde reconoció su fanatismo por el cuadro de Boca Juniors: “Era hincha de Boca, fanático. Veía todos los partidos por la tele y cuando podía iba a la cancha. Fue en la mejor época de Boca de la histórica, entre el 98 y el 2003, donde fue campeón de todo”, fueron algunas declaraciones del artillero al sitio del club paulista.

El delantero con la camiseta del equipo tricolor en 2017.

Lejos de darle tanta importancia, en 2018 fue adquirido para sumarse a River Plate, clásico rival xeneize, pero el mismo Pratto se encargó de bajarle el perfil a tal entrevista al decir: “Mira, no le doy mucha bola a eso, tampoco lo pienso tanto. No tengo una identificación en Boca porque jugué unos minutos en dos partidos y nadie se acuerda de mi”. La actuación de hoy en la final le da valor a estas palabras.

Es la historia del actual delantero millonario, el que tuvo que dar la vuelta larga para llegar a ser lo que es hoy: Uno de los delanteros que se podría transformar el 24 de este mes en campeón de América ante el cuadro que lo vio nacer, jugando para el clásico rival. La inexorable “Ley del Ex” en su máxima expresión.

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