Los números rojos de Sudamérica


Hace doce años que una Copa del Mundo no quedaba sin representantes sudamericanos en las semifinales.

La caída de Brasil ante Bélgica por dos tantos a uno, selló definitivamente el destino de las aspiraciones sudamericanas en Rusia 2018. Muchos apostaban previamente al mundial que los cariocas serían protagonistas de la cita planetaria, al igual que otros animadores de este lado del globo como Uruguay y Argentina. También existía fe por lo que pudieran hacer colombianos y peruanos, estos últimos hasta se vaticinaban campeones del mundo por primera vez en la historia. Fe había y bastante.

Con un autogol inexplicable Bélgica consiguió abrir el marcador ante Brasil.

En los últimos dos mundiales, las semifinales habían contado con representantes del Sur de América, como por ejemplo en la pasada edición donde Argentina llegó a la final (y Brasil remató en el cuarto puesto) o en Sudáfrica 2010, cuando los uruguayos disputaron (aunque sin éxito) el partido por el tercer lugar ante Alemania. En la edición del año 2006 disputada en el país teutón, fue la última ocasión en que las semifinales “extrañaron” a los sudamerican rockers, cuando Brasil y Argentina cayeron en cuartos, Ecuador en octavos y Paraguay en fase de grupos.

Pero poniendo el balón al piso cabe preguntarnos, ¿merecían las selecciones sudamericanas seguir avanzando?. Analizaremos sus campañas:

 

  • Perú: Tuvo una caída irreversible en la primera fecha, lo que sumado a un fixture complicado donde había que enfrentar a los dos rivales más complejos en los dos primeros partidos, dieron como resultado una eliminación tempranera. Se le puede reprochar al conjunto incaico su falta de jerarquía de cara al gol, principalmente en el primer encuentro, con 17 remates al arco y un penal errado. Perú por llegadas lo merecía, pero por definición terminó pagando. Acabó tercero en el grupo, con dos goles a favor y dos en contra.

 

  • Argentina: Quizás la eliminación más lapidaria, por como se fueron dando las cosas dentro y fuera de la cancha. Desde el minuto 1′ la selección trasandina fue un “despelote”, sin encontrar un fútbol convincente. Empataron con Islandia, penal de Messi errado incluido, haciendo después un papelón ante Croacia. Luego de eso vino la debacle en el camarín, jugadores “taimados”, un técnico que no impuso su autoridad, una idea de juego no muy clara y los llamados referentes sin poder aparecer. Clasificaron a segunda ronda gracias a una cuota de suerte y a un destello de Messi, pero lo que vendría ahí, sería el inicio de la despedida anticipada. Una Francia inspirada, goleó a los dirigidos por Jorge Sampaoli, que gracias a un par de individualidades pudieron maquillar un poco el resultado. Hoy se habla de camarín destruido, jugadores renunciados y hasta de una división interna del cuerpo técnico de la albiceleste. Fueron el peor clasificado a octavos y durante su estadía en Rusia recibieron nueve goles y anotaron seis.
4-3 fue el resultado final de Argentina – Francia.

 

  • Colombia: Pese a iniciar con el pie izquierdo la fase de grupos, lograron clasificar a octavos de manera tranquila y como punteros de grupo. En octavos haciendo un buen partido ante Inglaterra, llevaron la justa a los 12 pasos, donde la “loteria” terminó inclinando la balanza en favor de los europeos. Destacó la figura de Jerry Mina como estandarte goleador y tuvieron que sufrir la lesión de James Rodríguez previo al encuentro de despedida. Marcaron seis tantos y recibieron tres.
Tres goles anotó el joven defensor Yerry Mina.

 

  • Uruguay: Probablemente el sudamericano más digno de todos los competidores. Clasificados con puntuación perfecta, convencieron a propios y ajenos en el Grupo A  logrando los 9 puntos y goleando al local en la última fecha de grupos. Ya en octavos, tuvieron la compleja misión de eliminar a Portugal y a Cristiano Ronaldo, la cual sortearon sin problemas, anulando y superando en todas las líneas al vigente campeón de Europa. La alegría no fue total en dicha batalla, puesto que el goleador de la celeste, abandonaba el terreno de juego con algunas molestias, lo que encendió las alarmas en la República Oriental. A cuartos llegaron sin Cavani y de alguna manera terminó pesando, en un partido complejo ante una Francia brillante que hizo ver disminuidos a los charrúas durante casi todo el encuentro. Con “condoro” de Muslera incluido (calcado a los dos que se comió en amistoso contra Chile el 2010 en la despedida de Marcelo Bielsa), los franceses se impusieron en buena ley ante un frustrado conjunto uruguayo. A lo largo de su periplo, los dirigidos por Tabárez anotaron siete y recibieron tres.

 

  • Brasil: Hablaron bastante, pero no terminaron de convencer. Con Neymar como protagonista, más bien por sus simulaciones y sus provocaciones, comenzaron empatando el grupo ante Suiza, para luego tener un incómodo partido contra Costa Rica. El encuentro contra Serbia despejó un poco las dudas, pero la verdeamarela seguía sin convencer. Ante México demostraron su mejor cara, pero no exentos de polémica, tras cartón el técnico mexicano Osorio apuntó los dardos al arbitraje y al poco agradable Neymar Jr. La eliminación ante Bélgica fue un duro golpe para los cariocas, que a pesar de haber jugado de buena forma, no pudieron mandarla a guardar tanto como hubiesen querido. A diferencia de otros cuadros brasileños, a esta generación aun le sigue faltando jerarquía (haciendo la salvedad de la Copa Confederaciones 2013). Anotaron ocho dianas y recibieron tres.

 

Una vez terminada la cita mundialista, las selecciones de nuestro continente tendrán que analizar sus resultados y reorganizarse de cara a los próximos torneos, como la Copa América del próximo año. Por ahora, haciendo un balance rápido, podemos decir que los representantes sudamericanos, nos dejaron con gusto a poco.

comentarios

Previous El triunfo que ilusionó a un país
Next Jugadora número 12, la mujer clave en el éxito inglés