Los hitos en la carrera de Enrique Wolff


El argentino se ha transformado para muchos en un referente del periodismo deportivo.

Desde hace muchos años que en la parrilla de los principales canales de televisión deportiva, uno puede ver a un periodista que se ha codeado con muchos de los grandes referentes futbolisticos de los últimos tiempos, siempre acompañado de la “caprichosa”, epíteto que utiliza para referirse a la pelota, uno de los principales elementos para jugar al fútbol. Un día como hoy pero del año 1949, nació en Buenos Aires, Enrique “Quique” Wolff.

Como futbolista, fue descubierto por Juan Carlos “Cacho” Giménez en 1964 y al año siguiente se enrieló de lleno en las filas de Racing de Avellaneda. Allí realizó sus primeros pasos en la profesión, debutando en el Torneo Metropolitano de 1967 ante Boca Juniors. Luego, dio otro salto, esta vez a River Plate. Con los millonarios se mantuvo desde 1973 hasta mediados de 1974, ganándose en poco tiempo la jineta de capitán que también utilizó ese mismo periodo en la selección de Argentina, cuando fue el encargado de comandar a los albicelestes en el mundial de Alemania 1974, donde cayeron en segunda fase.

Su presente en esos entonces como un líder en el medio trasandino, lo llevó a querer buscar nuevos horizontes. Así fue como llegó de cara a la temporada 1974/1975 a la Unión Deportiva Las Palmas, club español sin mucha tradición, pero que por esos años había firmado su mejor participación local en su historia, cuando quedaron en el segundo puesto del balompie ibérico en la sesión 1968/1969.

Allí permaneció tres años, en que peleó en los dos primeros más abajo en la tabla, pero al final de 1977, el conjunto canario acabó en la cuarta posición de España, siendo esta la tercera mejor campaña de la institución y volviendo al escenario internacional. Wolff, en ese equipo era muy respetado y alcanzó un muy buen nivel, jugando tanto en la defensa como en el mediocampo las veces que fue requerido. “Me adapté pronto al club, me sentí muy protegido por todos, aceptado por la gente y fueron tres años muy fuertes para mí. En mi primer año, Radio Televisión Española me dio la medalla de oro como mejor jugador de la competencia”, apuntó en una entrevista al medio Don Balón.

Fue tentado por el Barcelona una temporada antes, pero finalmente fue Real Madrid el siguiente equipo de “Quique”. En la Casa Blanca también alcanzó un buen rendimiento, coronándose campeón local en dos ocasiones, siendo el jugador que más partidos disputó en los dos años que estuvo en los merengues. Compartió camarín con tipos como Juanito, Del Bosque, Camacho, Pirri, Stielike, Sol, Santillana o Jensen.

Luego volvió a su país, donde compartió con Diego Maradona en su paso por Argentinos Juniors, para finalmente recalar en Tigre, en el que fue su última etapa como profesional antes de retirarse de la actividad en 1981. Pero la trayectoria del argentino no quedó ahí, fuera de las canchas su figura empezó a enaltecerse en los medios de comunicación, convirtiéndose en uno de los grandes rostros de la cadena ESPN, donde hasta el día de hoy se desempeña.

“Soy futbolista y periodista, hace veinticinco años que hago periodismo, no soy un descolgado, hice una profesión nueva. Los jugadores tienen la opción de tener otra profesión si se lo proponen, yo elegí ésta. Y estudié. No tuve el objetivo de salir en radio o en televisión para que después un club me contratara e irme a entrenar. Nunca entrené. Fui periodista deportivo desde el primer día y voy a seguir siéndolo”.

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