Los Forlán, la familia más campeona de América


Diego Forlán en 2011, sumó al palmarés familiar otra Copa América a las ya ganadas por su padre y su abuelo

Resulta muy común en las familias, que hijos o nietos sigan el ejemplo de sus padres o abuelos a la hora de elegir alguna profesión o actividad. El mundo del deporte no escapa a esa realidad y así, podemos encontrar situaciones como la del futbolista Hugo Rubio, cuyos 3 hijos (Eduardo, Matías y Diego) continuaron la misma senda, o el del actualmente N° 1 de Chile en tenis, Nicolás Jarry, nieto de otro gran tenista como fue Jaime Fillol.

Pero sí es más inusual y digno de destacar, el caso de parientes que en su distinta generación replican o hasta superan los logros de sus antepasados, siendo uno de los mejores ejemplos el de la ”Dinastía Forlán”. Seguramente para nosotros el miembro más conocido de ese clan sea Diego Forlán Corazzo, retirado oficialmente de las canchas el año pasado y con exitosos pasos previos por Independiente, Manchester United, Atlético de Madrid y Peñarol, entre otros, además de mundialista y campeón de América con su selección.

”Tenía toda la presión familiar encima”, reveló más en serio que en broma un satisfecho Cachavacha tras imponerse en la final de la Copa América 2011, donde el delantero convirtió 2 de los 3 goles del triunfo frente a Paraguay. Antes que él, su padre Pablo Forlán, que también jugó por Peñarol y defendió a La Celeste en los Mundiales de 1966, 1970 y 1974, conquistó el torneo continental de selecciones en 1967.

Un año antes de la Copa América, Pablo Forlán ganó una Libertadores y una Intercontinental con Peñarol

Entrenador de ese conjunto charrúa que fue campeón de la Copa América 1967, era Juan Carlos Corazzo, abuelo materno de Diego y ya entonces suegro de Pablo. El ex mediocampista e ídolo del club Independiente en que años más tarde jugó su nieto, dirigió también a la selección uruguaya en el Mundial de Chile 1962 y además de la edición del año 67, ganó como técnico el Campeonato Sudamericano (actual Copa América) de 1959.

Desechado por Racing, Corazzo pasó a Independiente hasta su retiro en 1937

“La Copa América significa mucho para mí porque mi abuelo la ganó, mi padre lo ganó y ahora lo gané yo. Tres generaciones se llevaron este torneo, el apellido Forlán quedará en la historia”, fue otra de las declaraciones del Mejor Jugador de Sudáfrica 2010 ya con el linaje familiar a salvo.

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