La última gran hazaña de Nicolás Massú


El “Vampiro” mostró los dientes en su última gran actuación con el equipo chileno de Copa Davis.

Ayer se confirmó que Austria será el rival de Chile en el marco del repechaje para la nueva edición de la Copa Davis 2019, que se jugará en condición de visitante entre el 1 y 2 de febrero del próximo año. El ganador de esta llave pasará al selecto grupo que entre a disputar la final de la máxima cita tenística entre países.

Un contrincante que es conocido por el equipo nacional, ya que el capitán Nicolas Massú, gestó su última gran presentación con la camiseta chilena hace ya nueve años, cuando justamente enfrentó a los europeos en la Medialuna Monumental de Rancagua, en septiembre del año 2009, siendo también el último antecedente entre ambos equipos. En aquella ocasión fueron el viñamarino y Paul Capdeville los jugadores que sacaron la cara por Chile, ante la ausencia de Fernando González por lesión, para mantener al país en el grupo mundial de Copa Davis.

El viñamarino era de esos jugadores que dejaba todo en la cancha.

El primer día hizo presagiar que sería una llave cómoda para el combinado chileno, ya que Massú se impuso a Jurgen Melzer por parciales de 4-6, 6-4, 6-4 y 6-3, mientras Capdeville hizo lo propio con Stefan Koubek, al superarlo por 6-4, 6-4, 3-6, 1-6 y 6-4. Sin embargo, los mismos jugadores criollos debieron disputar el dobles, cayendo sin apelación por 6-2, 6-4 y 6-3, ante el mismo Melzer y Julian Knowle, que tenían un gran ranking en parejas. La situación empeoró cuando el santiaguino cayó el tercer día ante Jurgen Melzer por 7-6, 4-6, 6-2, 5-7 y 6-4, en un partido que se pudo haber ganado, pero que finalmente dejó todo en manos del ‘Nico’.

En una serie que se disputó en plenas fiestas patrias de nuestro país, Nicolás Massú jugó el encuentro nacional más largo en la historia de esta competición con 5 horas y 14 minutos. En un partido dramático, que se estiró hasta la fría madrugada del día lunes en la ciudad histórica, el “Vampiro” doblegó a Stefan Koubek por 6-4, 4-6, 6-4 y 7-6, dejando el global 3 a 2 y logrando que Chile accediera al grupo mundial de Copa Davis. En aquella jornada, el bimedallista olímpico en Atenas 2004, inmortalizó frases que sin duda quedarán grabadas en la historia del deporte chileno: “Quería decirles que sin el apoyo de ustedes no hubiera ganado, porque estaba raja. Mira, lo único que les puedo decir, es que a nosotros con Paul y el equipo no nos tenían mucha fe. Nos dijeron que era muy difícil que ganáramos. Yo creo que en la vida nada es imposible, hueón. Ni una hueá. Nada”, desatando los aplausos del reducto de la sexta región.

Massú arengando a Nico Jarry.

Al igual que en aquella ocasión, Chile deberá enfrentar a un duro rival, que cuenta con la presencia de Dominic Thiem (7° ATP) como su singlista principal, además de tener una muy buena pareja de dobles, con Olivier Marach (3º) y Alexander Peya (14º). Incluso el veterano Jurgen Melzer, sigue siendo opción para el encuentro en duplas.

A pesar del buen rival, Chile tiene equipo para dar pelea, además de un capitán que sabe jugar estos duelos y que sin duda será importante para que Nicolás Jarry, Christian Garín y compañía, saquen a relucir la garra con la que se disputa el torneo que todos quieren ganar.

comentarios

Previous ¿El fin del duopolio?
Next La hazaña de las Marcianitas