La caída de un muro que aplastó el fútbol berlinés


Se celebra hoy un nuevo aniversario de la caída del Muro de Berlín, suceso que tuvo importantes repercusiones incluso deportivas

El 9 de noviembre de 1989 es una fecha icónica para la historia universal, marcada por el derribo de la barrera que separaba ideológicamente al capitalismo occidental de la órbita soviética, dividiendo por casi 30 años a los alemanes y berlineses ubicados a uno u otro lado de la muralla de hormigón.

Así como distintos gobiernos, modelo económico o expresiones culturales, sabido es que cada república alemana contaba también con su propia selección de fútbol. De un lado, la poderosa Alemania Federal que ganó los mundiales de 1954 y 1974 junto con las Eurocopas de 1972 y 1980 y, por otro, la modesta Alemania Democrática que solo consiguió el oro olímpico en Montreal 1976, pero que de todas formas se dio el gusto de derrotar por 1-0 a sus vecinos del oeste, cuando ambas Alemanias se enfrentaron en Hamburgo por la fase grupal del Mundial del 74′.

Jurgen Sparwasser pasó a la historia como el autor del gol del triunfo de la RDA sobre la Alemania Federal

A nivel local, existió también durante la Guerra Fría y en paralelo a la Bundesliga de la Alemania occidental y hoy reunificada, la Oberliga de la Alemania oriental que reunió históricos clubes que se encuentran actualmente hundidos en categorías inferiores del fútbol germano. Aquí pueden citarse, por ejemplo, el Magdeburgo que en 1974 derrotó nada menos que al Milan por la final de la Recopa de Europa y el Lokomotive Leipzig, finalista del mismo torneo en 1987. El fenómeno no es difícil de entender si se considera que estos equipos y otros grandes de la época como el Carl Zeiss Jena o el Chemnister (donde debutó Ballack), eran controlados y financiados por el régimen estatal y luego de la caída del Muro, no pudieron acostumbrarse a la gestión capitalista del fútbol moderno y sufrieron la fuga masiva de sus talentos a escuadras consolidadas del lado occidental.

El Lokomotive Leipzig, como el Magdeburgo, también fue finalista de la Recopa de Europa donde cayó por 1-0 frente al Ajax

En cuanto a la ciudad de Berlín, que tiene como único representante en la Bundesliga a un Hertha BSC que fue grande en sus inicios, pero hoy juega a la absoluta sombra de los dominadores del fútbol alemán como el Munich y el Dortmund, tampoco estuvo ajeno al ocaso de varios de sus clubes al momento de la reunificación. El principal ejemplo es el del Dynamo Berlín, cuadro que al alero de la Stasi (servicio de inteligencia de la RDA) ganó 10 títulos consecutivos de la Oberliga con no poca ayuda de arreglos arbitrales y hasta abuso del dopaje por parte de sus jugadores. Paradójicamente, el 8 de noviembre de 1989 el Dynamo recibió en casa al débil Stahl Eisenhüttenstadt sin poder romper el 0-0, produciéndose al día siguiente la caída del muro y el fin de una era para el todopoderoso equipo del régimen.

Erich Mielke, oficial de la Stasi y presidente del Dynamo, saluda a los jugadores del club berlinés

En contrapartida destaca también la historia del Union Berlín, equipo de los obreros, punkies y disidentes que orgullosamente se identificaba con el lema: “Todos los partidarios del Union no son enemigos del Estado; sin embargo, todos los enemigos del Estado son partidarios del Union Berlín”. Este cuadro que fiel a su humildad juega de local en el ”Estadio de la vieja caseta del guardabosques”, milita hoy en la segunda división del fútbol alemán y así como antiguamente enemigo de la dictadura comunista, en la actualidad la pugna de su esencia sería con el capitalismo que reflejan equipos como el multimillonario RB Leipzig, único sobreviviente de la antigua RDA en la Bundesliga que, sin embargo, poco representa a esos clubes del lado oriente del muro que fueron aplastados a su caída.

 

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