Historias de Virrey: Anécdotas de Carlos Bianchi


El ex atacante trasandino cuenta con una carrera llena de curiosas situaciones.

Un día como hoy pero del año 1949, nace en la ciudad de Buenos Aires, Carlos Bianchi. Siempre ligado al fútbol, comenzó su carrera como delantero, no consiguiendo muchos títulos, pero sí siendo considerado un respetable goleador. Debutó con Vélez Sarsfield, su único club en su país y con el cual se consagró en el torneo argentino 1968, además de ser su anotador histórico con 206 conquistas. También hizo una tremenda carrera en Francia, donde vistió las camisetas de Stade de Reims, Paris Saint-Germain y Racing de Estrasburgo (siendo goleador del balompié galo en 5 ocasiones).

Como entrenador es que la figura de Bianchi se enaltece aún más. Dirigió en Europa, sentándose en las bancas del Stade de Reims, Niza, Roma y Atlético de Madrid, pero fue principalmente en Argentina donde lo ganó todo. Primero con Vélez, ganó 3 ligas, 1 Copa Libertadores, 1 Copa Intercontinental y 1 Copa Interamericana. Luego tuvo su increíble paso por Boca Juniors, donde cosechó 4 torneos trasandinos, 3 Copas Libertadores y 2 Copas Intercontinentales. Gracias a sus glorias en la escuadra xeneize, se ganó el apodo de “Virrey”, debido a la gran cantidad de títulos que llegaron al club durante su estadía.

En una trayectoria llena de grandes anécdotas, repasamos a continuación algunas de ellas:

1. Román tiene que ser el “10”.

En 1998, Carlos Bianchi mostró su faceta de comentarista, cuando fue parte de la transmisión que un canal trasandino hizo del mundial de Francia y tuvo que alejarse de sus funciones antes del término del certamen para asumir la banca de Boca Juniors. Con los primeros jugadores con los que habló fue con todo el frente de ataque, entre los que se ubicaban Martín Palermo, Guillermo Barros Schelotto y Juan Román Riquelme. El técnico sabía de la capacidad del ex Barcelona y que su nivel podía llevarlo muy alto. En ese tiempo, el oriundo de San Fernando se ubicaba de volante por izquierda, pero el “Virrey” le hizo entender que debía ser el enganche, ya que así podía hacer jugar a todo el equipo. Lo que pasó después es historia conocida.

2. Palermo, su lesión y gol a River Plate.

Se jugaban lo cuartos de final de la Copa Libertadores 2000 y el superclásico argentino era el duelo más atractivo de aquella ronda. Los “Millonarios” se impusieron por 2 a 1 en la ida, por lo que el elenco “Oro y Cielo” tenía que dar vuelta el marcador para seguir en competencia. Martín Palermo no jugó el primer partido porque recién se le había dado el alta médica por una lesión en los ligamentos cruzados de la rodilla derecha, pero Bianchi sabía su importancia. El día posterior a la derrota, el técnico lo vio meter dos goles de fuera del área durante el entrenamiento y finalizada la práctica le señaló que jugaría. El “Titán” se mostró sorprendido, e incluso algunos cercanos le recomendaron que no se arriesgara. Debido a esto, un par de días antes del encuentro, el entrenador volvió a acercarse al delantero y le señaló: “Sí te necesito, vas a entrar porque River se va a complicar con tu presencia. Estés bien o mal, eres una preocupación para cualquiera y eso hay que aprovecharlo”. Boca Juniors ganó 3 a 0 y Palermo anotó.

3. El puñetazo de Roma.

Cuando Carlos Bianchi recién iniciaba su periplo como futbolista, su debut se produjo ante nada más y nada menos que Boca Juniors. El duelo entre Vélez y los “Xeneizes” tuvo lugar en el Estadio José Amalfitani en 1967. El atacante en esos entonces de 18 años entró muy nervioso a la cancha, por lo que le costó conectarse con el partido en un principio. Todo esto hasta que llegó un córner a favor del cuadro de Liniers, donde Bianchi y el histórico portero Antonio Roma fueron a disputar el balón. El guardameta fue con todo, golpeando con la rodilla y los puños al joven debutante, que quedó temblando durante unos minutos, pero sirvió para darse cuenta que éste era el paso de amateur a profesional.

4. Tévez y el baño.

Esta vez Carlos Tévez es uno de los protagonistas. El “Apache” debutó en el fútbol profesional con la camiseta de Boca Juniors en 2001 a los 17 años, en un partido frente a Talleres de Córdoba en condición de visita. Los planteles llegaron al estadio Mario Alberto Kempes y en el caso del cuadro “Oro y Cielo” aún no estaban confirmados los titulares. Ante eso, “Carlitos” fue al baño minutos antes de la charla en el vestuario, pensando que no entraría desde el primer minuto. Carlos Bianchi entra también y se para al lado. El oriundo de Ciudadela no sabía bien qué hacer y miraba de reojo la presencia del Virrey, esperando que este no se diera cuenta. El técnico lo espera un poco y le señala: “Vas a jugar hoy” y se retira. Carlos Tévez quedó tan sorprendido que se quedó un par de minutos más en el baño.

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