Gaudio VS Coria: La final que alteró la historia


Un 6 de junio del año 2004, la arcilla de Roland Garros fue escenario de una de las definiciones más dramáticas del torneo parisino y del tenis en general, entre 2 íntimos enemigos cuyas carreras cambiaron para siempre desde aquel partido.

 

La final de la edición 2004 de Roland Garros, tenía a todas luces un condimento especial. Como pocas veces se había visto o volvió a verse, se enfrentaban 2 tenistas sudamericanos y específicamente  argentinos, 2 ”pibes” que se conocían de chicos y que alcanzaron en Francia la cumbre de una antigua rivalidad. Ese encuentro entre Gastón Gaudio y Guillermo Coria, comenzó a jugarse varios años antes, cuando ambos buscaban en Viña del Mar su primer título profesional. En aquel 2000 fue triunfo para Coria, que vociferó varios puntos y festejó el triunfo bailando. Una semana después, Gaudio le devolvió la mano en cuartos de final en Buenos Aires, bandera de Independiente incluida en la celebración, mientras su rival lo esperaba impaciente en la red para saludarlo.

Luego de un caldeado duelo en las semifinales de Hamburgo 2003, que se fue incluso a las manos en zona de camarines, llegamos a la definición que nos convoca y que cumple hoy 14 años. El Mago Coria, N°3 del ATP en ese entonces, respondió al favoritismo al quedarse con los 2 primeros sets por un cómodo 6-0 y 6-3. Fue con ventaja de 4-3 para Coria en la tercera manga que vino el punto de inflexión, una ”ola” del público que le dio un nuevo aire al Gato Gaudio para ganar los siguientes sets por 6-4 y 6-1 y forzar el game decisivo.

 

En el quinto juego, como no podía ser de otra forma después de la épica remontada, Gaudio levantó 2 puntos de partido y se quedó con el set (8-6), el partido y el trofeo. Años más tarde, Coria reconocería en una entrevista que esa ola del público, al mismo tiempo que salvó al Gato de la guillotina, lo derrumbó a él sicológicamente: ”Pierdo ese game, empiezo a pensar que me acalambro y automáticamente, en 5 minutos, estaba todo acalambrado“. También y a pesar del paso de los años, que en charlas ocasionales a chicos y jóvenes tenistas ”nadie se anima a hacerme la pregunta de qué pasó en la final de Roland Garros. Yo lo que digo es que fue la mejor enseñanza que tuve como persona

 

 

Un verdadero choque de estilos, entre un Gaudio que se caracterizó siempre por un talento que muchas veces no acompañó la fortaleza mental, y un Coria que individualista y silencioso llegó a ser una de las grandes promesas del tenis sudamericano. El primero tuvo al año siguiente de ese título en Roland Garros, su mejor temporada al ganar 5 de 6 finales que disputó, mientras que el Mago logró solo reponerse para disputar con Nadal la final de Roma 2005, donde cayó nuevamente en un maratónico partido, para sumirse definitivamente y sin retorno en una espiral de agobio y fracasos.

Quedará para siempre en la interrogante: ¿Qué hubiera sido de la carrera de estos 2 con otro resultado ese día?

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