Ex arquero de Everton arremete contra Maradona: “Me dejó sin nada, no tiene códigos”


Campestrini recordó un confuso episodio con el astro argentino que le costó estar seis meses libre

El actual arquero del Celaya de Mexico, Cristián Campestrini, criticó duramente a la leyenda argentina Diego Maradona por una propuesta futbolística incumplida que lo mantuvo sin actividad por un semestre. Además, afirmó que el actual DT de Gimnasia y Esgrima La Plata le bloqueó su número en el celular.

En el año 2018, Maradona fue designado presidente del Dynamo Brest, club de Bielorrusia, y el ex arquero de Everton estaba en Dorados de Sinaloa, en donde rechazó una oferta para renovar su contrato por 18 meses más porque recibió un llamado del “10”  para sumarse al elenco bielorruso. Sin embargo, Maradona cambió de planes y fue oficializado como el entrenador de Dorados. El libro de pases estaba a un día de cerrar y Campestrini no consiguió otro equipo en el que jugar.

Maradona lo “bloqueó en el celular” justo el día que se oficializó su llegada a la banca técnica de Dorados

El argentino de 39 años se descargó en diálogo con TNT Sports: “Maradona me llamó para ofrecerme este desafío que era muy lindo para mi carrera, pero faltando un día para el cierre del libro de pases me avisó que se iba a dirigir a Dorados de México y que me buscara club. Cerró el libro y me tuve que quedar entrenando solo“, manifestó el arquero. Me dejo sin nada, no tiene códigos de fútbol“, aseguró.

El dolor del meta argentino se profundizó porque Maradona lo “bloqueó en el celular”. “Me dijo «búscate club, que me voy a Dorados»y no me dejó expresarme, porque me bloqueó el celular y no pude hablar más con él“.

Campestrini, que luego de aquel suceso terminó en Everton de Viña del Mar por todo el 2019 y  que ahora se encuentra en el Celaya de la segunda de México, criticó el paso del 10 por Dorados:

Le tocó llegar a dos finales y las perdió las dos. Llegar acá, revolucionar todo y salir segundo… Es como dice Bilardo, que del segundo no se acuerda nadie.

Campestrini encontró la forma de descargarse: “Por medio de un conocido, le dejé un mensajito de audio picante. No me iba a quedar callado”.

Finalmente Campestrini dijo que no tendría problemas de tomarse “un café” con el campeón mundial ’86. “Y le pediría una foto. No guardo rencor con nadie. Dejo todo en manos de Dios y la Virgen. Y si me dice ‘¿Querés atajar?’, lo haré”, concluyó.

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