En Suecia entendieron la idea: El fútbol es un juego de equipo


En el conjunto sueco no existen las “figuritas” y los 11 jugadores atornillan para el mismo lado. El juego colectivo de los nórdicos ha dado que hablar.

Ayer por la mañana, Suecia dejaba en el camino a su similar de Suiza en partido válido por los octavos de final. El gol de Emil Forsberg a los 66 minutos fue aquel que terminó definiendo el cotejo y dándole el paso a cuartos luego de 24 años sin acceder a dicha instancia. El creador del equipo del norte de Europa es el jugador distinto, que a veces pone esa cuota de quiebre de cintura y la finta atípica tan clásica del jugador sudamericano, la que finalmente termina marcando diferencias en el juego. Pero lejos de ser “la figura” excluyente del conjunto sueco, al cabo de cuatro partidos Fosberg recién pudo marcar el suyo personal. En todos los otros encuentros, el diez trabajó para el equipo y le dejó el grito sagrado a otro de sus compañeros. Las estadísticas están con él y lo sitúan como un gran distribuidor de balones, ya que el mediocampista del RB Leipzig ha completado 74 pases exitosos de 86 que ha intentado a lo largo del campeonato.

Ganaron a Corea del Sur, golearon a México y eliminaron a Alemania.

Atrás quedaron los tiempos en que todo el equipo jugaba para la figura rutilante del conjunto, el ahora marginado Zlatan Ibrahimovic. Y como bien se pudiera pensar, sería difícil llenar el hueco que dejaba el delantero de una y mil batallas con la camiseta amarilla. La fórmula sueca fue distribuir lo desequilibrante de un jugador, en todo el conjunto. Una estadística interesante del selecionado noreuropeo es la que devela quiénes han anotado los goles a lo largo del mundial: de las 6 dianas marcadas en lo que va de la cita planetaria, han convertido cuatro jugadores distintos, solo repitiéndose el nombre de Andreas Granqvist que es el encargado de lanzar desde los 12 pasos.

El siguiente escalón del conjunto sueco será Inglaterra, un rival complejo, pero de todas maneras accesible si Suecia plantea un encuentro como los que planificó ante Alemania o contra México. A pesar de la jerarquía mundialista que puedan tener los ingleses no debemos olvidar que, además de haber damnificado a Alemania, la escuadra sueca dejó sin mundial a los elencos de Holanda (con quienes compartían grupo en las eliminatorias) e Italia, equipo al que derrotaron en infartante definición por el repechaje rumbo a Rusia 2018, donde lo ganaron por la mínima.

Suecia dejaba sin mundial a Italia en noviembre pasado.

Ayer tras cartón luego del referido encuentro, el técnico Jan Andersson declaró en la conferencia de prensa: “Las expectativas son muy altas. No nos conformamos, no estamos satisfechos y vamos por más”. Sin dudas él y sus dirigidos, son un equipo que tiene hambre de seguir avanzando en la Copa del Mundo de Rusia 2018 y que sueña con una eventual final de copa del mundo, y por qué no, su primera estrella sobre su emblema.

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