“En Alemania empezaron a valorar mi trabajo”


“Hemos conseguido logros históricos en el tenis de mesa nacional y el próximo año queremos llegar a la cima del ranking mundial”.

Conversamos con el entrenador de tenis de mesa Marco Astudillo, quien adiestra al seleccionado nacional Nicolás Burgos, número 26 del Ranking Mundial Junior y actual representante chileno de la especialidad en los Juegos Olímpicos de la Juventud 2018. Todos los detalles sobre su carrera y la de Nicolás, su historia de esfuerzo y los desafíos que se vienen para esta gran dupla.

¿Cómo comienzas en el tenis de mesa y cómo te conviertes en coach de los chicos que hoy representan al Team Chile? 

Yo fui jugador en Chile, luego comencé a estudiar ciencias del deporte y me especialicé como licenciado en tenis de mesa. Entonces me di cuenta del potencial para ser un gran entrenador en Chile. Ahí trabajé con el campeón nacional Sub-11 Nicolás Burgos y con Gustavo Castillo, número 5 nacional. A fines de 2012, surge la oportunidad de irme a Alemania por una invitación del director del centro deportivo TTT Zentrum Eilenburg. Yo había comenzado a conversar con el director del centro y me invitó a ir a Alemania para ser un entrenador de nivel mundial. Esto era difícil porque yo no tenía contactos ni hablaba alemán. Pero me insistió y me invitó a trabajar por tres años.

Con sólo 15 años, Nicolás Burgos fue campeón Sudamericano Juvenil.

¿Fue complejo dejar Chile? 

Sí, dejé todo atrás y me llevé a los dos chicos con los cuales estaba trabajando, persiguiendo mi sueño. Comencé a trabajar con hartos latinos como entrenador del centro, pero siempre enfocado en un jugador chileno, Nicolás Burgos.

Cuando te vas a Alemania ¿autogestionas todo o hay apoyo por parte de privados o del estado?

No, yo autogestioné todo. Cuando llegué, en Alemania les gustó mi trabajo al cabo de una semana. Ahí les comenté de mis alumnos y les ofrecieron entrenar gratis y que sólo debían pagarse sus pasajes.

¿En qué estabas en Chile antes de ir a Alemania? 

Trabajaba como entrenador en un club de Macul. Comencé en Independencia y luego en Macul, para dar un gran salto a Europa. En Alemania empezaron a valorar mi trabajo de mejor manera, a pesar de que a nivel nacional ya tenía resultados como entrenador de menores.

El presente año  Astudillo y Burgos lograron el tercer lugar en el Circuito Mundial disputado en España.

¿Cuál es tu presente y el de Nicolás? 

Con Nicolás llevamos varios años viviendo juntos en Alemania y los esfuerzos familiares que ha hecho han sido tremendos. En marzo de 2017 la federación nos empieza a apoyar, pero antes de eso (desde el 2013), tratábamos de usar fondos del club (alemán) y jugar campeonatos europeos y circuitos mundiales para conseguir recursos. A pesar de esas dificultades iniciales, hemos conseguido logros históricos en el tenis de mesa nacional. Con 16 años, jamás un chileno había clasificado a los Juegos Olímpicos Juveniles a esta edad, tampoco ningún chileno había sido campeón sudamericano en su primer año como lo fue Nicolás y ningún chileno había logrado ser campeón individual en un sudamericano, ni tampoco ser 16° del planeta en juveniles.

¿Cuáles son los desafíos a corto y largo plazo?

A corto plazo, viajamos a Buenos Aires (a los Juegos Olímpicos) con un objetivo claro, que es alcanzar una medalla olímpica en equipo mixto o individual. Luego viene el Mundial, donde queremos quedar dentro de los 20 mejores del mundo. Nicolás ahora es 26 del planeta, pero logró ser el 16, así que es un objetivo sumamente posible, el tema es que hay que competir bastante para tener los recursos y mantenerse.

Marco Astudillo y Nicolás Burgos ya se encuentran en Buenos Aires para los JJ.OO.

A largo plazo, ya desde el próximo año tenemos como objetivo tratar de llegar al número uno del ranking mundial.

¿Qué se necesita para ser número uno?

Competir y competir. También buscar auspiciadores, para lograr una base en cuanto a ingresos y así tener una buena inyección de recursos para poder competir más sin tener que recurrir a nuestros bolsillos. Somos una dupla histórica y queremos seguir yendo por cosas grandes, para seguir haciendo historia en el tenis de mesa nacional.

 

 

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