El Samurai y el Bendito: Las andanzas fuera de casa


Paredes fue a probar suerte a México, mientras que Herrera hizo lo propio en Brasil.

El sábado viviremos una nueva versión del Súperclásico chileno, donde Colo Colo y Universidad de Chile no sólo salen en busca del honor tras el partido, sino que el encuentro también es clave para las pretensiones de ambos clubes. Ambas instituciones miran desde lejos al puntero del campeonato Universidad Católica, por lo que la caída de azules o albos podría ser lapidaria. Un encuentro que sin dudas promete como cada semestre y que tiene como principales figuras y referentes al portero del cuadro universitario y al goleador de Pedreros.

Pero en esta ocasión, más allá de destacar lo mucho que le han aportado a sus respectivos clubes (Herrera posee 13 títulos con la Universidad de Chile, mientras que Paredes hace lo propio con 7 títulos), analizaremos los pasos de ambos jugadores por equipos diversos a los cuales hoy los tienen como insignes figuras.

 

Para asentarse en el cuadro albo, Esteban Paredes tuvo que dar la vuelta larga. Su períplo en el fútbol grande criollo, arrancó el año 2000 cuando marcó sus primeras dianas en Santiago Morning (las cuales sumaron a su increíble registro como uno de los máximos goleadores de la historia de la primera división). De esta manera permaneció en el ‘Chago’ hasta el año 2002.

El debut en el profesionalismo fue en Santiago Morning.

Tras las últimas no muy buenas campañas en el cuadro microbusero, el ariete recala en Puerto Montt para jugar en Primera B, y es ahí cuando Paredes se destapa. En 18 encuentros jugados, consigue anotar 9 goles, lo que deviene en una pronta vuelta al cuadro de la V negra. El 2003, igualmente en la B, repite la media goleadora y consigue preñar la red en 15 ocasiones con 30 encuentros disputados. Sus registros le valen retornar a la máxima categoría criolla, para defender la camiseta de Universidad de Concepción. Posterior a esto, viviría una corta aventura por México vistiendo los colores del Pachuca Juniors durante el 2004. De esta manera, retorna al cuadro bohemio en 2005, para consagrarse como goleador de la Primera B con 25 dianas y de paso ascender a la Primera A.

En Puerto Montt paredes haría gala de sus armas durante una temporada.

El 2007 emigra a Cobreloa finalizando el año con una temporada regular, lo que le vale nuevamente su retorno a las huestes microbuseras. En 2008 alcanzaría su mejor temporada en primera división, anotando en veintiún ocasiones, y continuando con la buena racha al año siguiente, donde su vínculo con el gol, lo encumbran como refuerzo de Colo Colo para el Clausura 2009. En todos sus pasos por Santiago Morning, Visogol anotó 95 goles, consagrándose como uno de los máximos arietes del cuadro capitalino.

En 2007 disputó dos campeonatos con Cobreloa.

El año 2012, despidiéndose como ídolo del elenco albo, el Bendito parte nuevamente a tierras aztecas, pero esta vez a jugar el Atlante, donde logra hacerse un nombre en la primera división mexicana. Su buen desempeño lo lleva a fichar por el Querétano, donde la aventura norteamericana terminaría luego de una no muy buena campaña. Es así como a comienzos de 2014 retorna al cuadro popular.

Con el Atlante logró anotar 17 goles.

 

En la vereda del frente, Johnny Herrera debutó en el profesionalismo vistiendo los colores del elenco de sus amores, la U, sumando minutos por primera vez el año 1999, pero no fue hasta el año 2003 en que el arco del cuadro universitario y el oriundo de Angol se hicieron mutuamente cómplices. El 2006 luego de una excelente campaña y ganando el Apertura 2004, toma las maletas para zarpar con rumbo a Brasil, particularmente al Corinthians.

Tuvo una temporada en Corinthians donde disputó Libertadores.

Junto al Timao, el portero no tuvo la regularidad esperada, principalmente porque el elenco paulista tenía todos los cupos de extranjeros copados, lo que terminaría por marginar al cuidatubos, quien tendría que volver a Chile al año siguiente, recalando en Everton de Viña del Mar para conseguir el campeonato el año 2008, quitándole de las manos el Torneo de Apertura a Colo Colo.

Junto al cuadro oro y cielo, lograría su cuarto título de primera división.

Luego de haber bajado una estrella en Viña del Mar, su mala relación con el DT ruletero, Nelson Acosta, devino en su salida, para recalar en Audax Italiano, institución en la cual permaneció hasta el año 2010, cuando concretó su retorno definitivo al Romántico Viajero.

Permaneció en el cuadro audino dos años.

 

Dicen que estar lejos de casa siempre es difícil, pero estos dos insignes jugadores del fútbol nacional, con altos y bajos fuera del club de sus amores, siempre soñaron con quedar inmortalizados como referentes. El sábado se escribe una nueva contienda en esta carrera de ídolos.

 

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