¿El mundial del pragmatismo?


Tras el encuentro entre belgas y franceses, el golero Thibaut Courtois declaró que el juego de los galos era el “antifútbol”.

Viviendo los últimos pasajes de la copa del mundo, podemos comenzar a sacar conclusiones respecto del estilo de juego que se ha impuesto en la cita rusa. Con Francia instalado en la final, las declaraciones del número uno de Bélgica nos llevan a analizar si realmente lo que hemos visto en Rusia 2018 ha sido un triunfo del fútbol defensivo.

Por supuesto que en “el deporte más hermoso del mundo”, cuando se enfrenta un equipo de menor jerarquía a uno de primera línea, es casi costumbre ver al primer cuadro salir a especular y esperar la respuesta del rival para poder tratar de hacer algo de daño en la contra, pero resulta sumamente extraño que en un duelo como Francia – Bélgica, ninguna de las dos escuadras proponga un juego ofensivo. Es acá donde existe cierta discrepancia entre lo señalado por el cuidatubos y lo visto en la semifinal, ya que el encuentro dejó ver un juego bastante atractivo a la vista (lejos del denominado “antifútbol”), pero sí se le concede el hecho de que los Bleus bajaron un cambio tras el gol. Aunque dicha reacción resulta casi instintiva en el fútbol, más aun si se considera la enorme importancia de un gol que te da el pase a la gran final.

Con solitario tanto de Umtiti a los 51, Francia ganó el pase a la final.

Pero más allá de la calentura del meta del Chelsea, sus declaraciones nos hacen poner el foco en otros equipos protagonistas y en el desempeño de su juego. Por ejemplo Croacia, que en unas horas saldrá a buscar el cupo a la final, ha exhibido un juego equilibrado que a ratos confía bastante en su defensa y en el juego de contragolpe, lo cual quedó demostrado en el encuentro contra Rusia, donde los locales apostaron por traspasar la posesión a los visitantes. A ratos los compañeros de Modric no lucían un juego tan vertical como el que se esperaría (a ratos parecía que les incomodaba tener el esférico), pero de todos modos fue una táctica que terminó siendo efectiva. Rusia fue otra selección que también hizo gala del juego sin balón, el pelotazo largo al nueve y las contras que pretendían ser letales. Inglaterra representa un juego un poco más ofensivo, pero sin mucho buen toque de balón de cara al arco, también apuesta a través de trazos largos poder batir la portería rival. Se suma a la lista de juego similar el combinado de Suecia, que bien poco podía proponer de tres cuartos hacia adelante, con bastantes dificultades para llegar a romper líneas.

En los cuadros sudamericanos, que por lo demás no hicieron un buen papel, tampoco pudimos apreciar un fútbol tan directo de toca y pasa, quizás el más fiel a dicho estilo fue Brasil, pero no le sirvió de mucho cuando terminó inclinándose ante el vistoso juego belga.

Probablemente, Courtois algo de razón tenga, a ratos el juego de su selección sí se volvía más “agradable” que el de Francia, pero de todos modos, el cuadro dirigido por Deschamps no se queda atrás en vistosidad. Sumado a sus grandes individualidades, la fórmula francesa parecer caminar a paso firme rumbo al éxito. Finalmente, si bien algo de pragmatismo hubo en el juego de algunos equipos protagonistas, Rusia 2018 no nos ha defraudado en cuanto a nivel de fútbol y espectáculo. Y no olvidemos que como reza el viejo dicho: “goles son amores”.

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