El legado de Don Nelson


El entrenador de origen uruguayo supo conquistar a los hinchas nacionales.

Septiembre de 2015 y Nelson Acosta baja el telón. Debido a los malos resultados, anunció su renuncia a la banca de Deportes Iquique. El ‘Pelado’ prefiere retirarse con dignidad, sabe que el 39,6% de rendimiento tras 37 duelos dirigidos en el norte, no son suficientes para quedarse. Sin embargo, quizás no tenía en mente que este fuera su último desafío como profesional, uno que no le hace fe a lo realizado durante su carrera.

Porque el viaje comenzó antes. El oriundo de Tacuarembó fue un ferreo mediocampista, que se desempeñó en Huracán Buceo y Peñarol en suelo oriental, alcanzando a disputar 3 semifinales de Copa Libertadores con el cuadro ‘manya’ y a celebrar un tricampeonato uruguayo.

Con ese cartel llegó a nuestro país, sin pensar lo que se vendría, arribando primero a Everton en 1977, para luego desempeñarse en O’Higgins, Fernández Vial y Lota Schwager. Con los rancaguinos disputó otra semifinal de Libertadores en 1980, en una de las participaciones más destacadas de un club de provincia en el certamen continental.

En 1984 inicia su etapa como técnico en Concepción, con la camiseta aurinegra del Vial, para luego pasar por O’Higgins y llegar en 1992 a Unión Española, donde comenzarían los primeros hitos. Con el elenco hispano fue bicampeón de Copa Chile (1992 y 1993) y llegó hasta cuartos de final de la Copa Libertadores, donde eliminó al Cruzeiro de Ronaldo en octavos, aunque no pudo con Sao Paulo en la siguiente ronda.

Tras pasar por México y un retorno a Santa Laura, toma un desafío que sin duda marcaría su carrera, ya que en 1996 asume la banca de la selección chilena. Con Marcelo Salas e Iván Zamorano como grandes figuras, logra clasificar al combinado nacional al mundial de Francia 1998, tras 16 años de ausencia en citas planetarias y metiéndonos en octavos de final. No conforme con eso, también consiguió un digno cuarto lugar en la Copa América 1999 y se colgó la medalla de Bronce en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000.

Siguió con sus éxitos esta vez en Cobreloa, institución a la que llega en 2002 y con los que consigue 2 campeonatos locales, devolviendo los títulos y el poderío que el conjunto de Calama evidenció especialmente en la década de los 80′. No conforme con esto, en el Torneo de Apertura 2008, gana una dramática definición a Colo Colo con Everton de Viña del Mar, haciendo historia con los ruleteros que gritaron campeón luego de 32 años. También siendo entrenador en la quinta región, lideró el primer equipo criollo en ganar en Argentina, cuando derrotaron a Lanús por la Copa Libertadores 2009.

Nelson Acosta no necesitó dirigir a los llamados clubes “grandes” de nuestro país para meterse en la historia del fútbol chileno. Criticado muchas veces por “ratón”, apelativo que no le importaba, no cambió una forma de jugar que tanto le dio durante su vida y cuyos resultados lo avalan.

Actualmente se encuentra retirado de la actividad, debido a distintas complicaciones de salud. Es que con 75 años recién cumplidos y tanto recorrido en este deporte, es difícil no tener que tomarse un descanso. Pasan los años y muy probablemente, los logros del ‘Pelado’ serán aún más valorados. El legado de don Nelson Bonifacio Acosta López no podrá ser borrado y perdurará en la memoria colectiva de los hinchas chilenos.

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