El irremediable Mutu


Llamado a convertirse en figura del fútbol mundial, el rumano amagó como sabía en la cancha más de una oportunidad de enrielar su carrera

Nacido en el distrito rumano de Arges hace exactamente 40 años, Adrian Mutu debutó en el equipo de su ciudad de origen y pasó luego al Dinamo de Bucarest, cuadro donde conseguiría – seguramente sin sospecharlo entonces – los únicos títulos de su carrera: 1 liga y 1 Copa de Rumania. Con apenas 19 años y 22 goles en una sola temporada, Mutu prometía tomar la posta de la mejor generación rumana de la historia de manos del mítico Gheorghe Hagi, líder de la selección cuartofinalista del Mundial de Estados Unidos y que es curiosamente su padrino.

Las buenas actuaciones en su país lo catapultarían a principios del nuevo milenio al Inter de Milán, que contaba ya con una importante constelación de delanteros como Zamorano, Ronaldo y Vieri, por lo cual fue rápidamente traspasado al Hellas Verona y luego al Parma. En este último club, formaría una de las duplas de moda en Europa junto al brasileño Adriano, marcando 18 goles en 31 partidos que contribuyeron a clasificar a los parmesanos a la Copa de la UEFA y a que en él se fijara el Chelsea del millonario Roman Abramovich.

Un regular inicio en Londres se fue prontamente diluyendo a la par que crecía la afición del atacante por la vida nocturna. Un partido para el olvido y la ausencia a un entrenamiento, fueron suficientes para que el DT José Mourinho ordenara un control antidopaje que dio positivo por cocaína. Aconsejado por sus abogados, reconoció el consumo para efectos de ”mejorar su rendimiento sexual” en una época en que era también un habitual de los prostíbulos, aunque la explicación no impidió su despido de los blues, una suspensión de 7 meses y hasta ser excluido de las licencias de EA Sports, viendo reemplazado su nombre virtual por el de Andrei Murgu.

Hacia el final de su castigo, volvería a Italia para jugar por la Juventus y ganar un Scudetto no reconocido por las estadísticas, puesto que esa misma temporada 2005-06 el cuadro de Turín fue sancionado y descendido por arreglo de partidos. Saltaría entonces a la Fiorentina nuevamente bajo las órdenes de Cesare Prandelli, quien lo definió alguna vez como ”el mejor jugador que ha entrenado jamás” y el delantero respondió a la confianza, ganándose a la hinchada viola a punta de goles y aparente compromiso, hasta un nuevo control antidoping con resultado positivo que terminó su alegre estadía en Florencia hacia fines del 2010.

Vinculado según investigaciones policiales con un mafioso rumano que pagaba sus deudas a cambio del uso de su imagen, Mutu iniciaría en 2011 su peregrinar por equipos de bajo renombre como el Cesena italiano, el Ajaccio y el Pune City de la India. A su retiro el año 2016, se encontraba también borrado de la selección de su país -con la que llegó a anotar los mimos 35 goles de Hagi y disputar la Euro 2008- a raíz de una absurda comparación entre su DT y el personaje de Mr. Bean. Un jugador distinto en el césped, pero igual a muchos que entre errores y excesos estrellaron una carrera destinada a brillar.

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