El día que el fútbol pausó una guerra


En plena Primera Guerra Mundial, soldados británicos y alemanes hicieron un alto al fuego el día de Navidad

A fines de 1914, solo meses después de haberse iniciado uno de los conflictos bélicos más devastadores de la historia, se produjo en ciertos puntos del frente occidental un paréntesis de humanidad digno de reconocimientos. Nos referimos a la Tregua de Navidad, en que tropas inglesas y alemanas abrazaron una verdadera ”noche de paz” entonando villancicos, intercambiando pequeños regalos y permitiendo el entierro de los caídos.

En medio de las celebraciones y respetos mutuos, la tradición futbolística de ambos países en combate decantó en un improvisado partido en las trincheras de Flandes, que según alguna carta de la época habría terminado con el marcador favorable a los germanos. ”Qué maravilloso y qué extraño al mismo tiempo. Al fin de cuentas, debajo de los uniformes éramos todos iguales”, relataba otro testimonio de los protagonistas. No pensaron igual los altos mandos de los ejércitos, que reprocharon los gestos de fraternidad con el enemigo y se aseguraron de impedir que se repitiera en los años siguientes de guerra.

Además de ser llevado al cine, la literatura y la música (como ejemplos la película francesa Joyeux Noel y el himno futbolero All Together Now del grupo británico The Farm), el suceso tuvo también una conmemoración oficial por parte de la UEFA al cumplirse el centenario de la tregua en 2014, en ”homenaje a los soldados que, hace un siglo, expresaron su humanidad en un partido de fútbol escribiendo un capítulo en la construcción de la unidad europea y que son un ejemplo a seguir por las jóvenes generaciones de hoy”.

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