El adiós a un Caballero: Alberto ”Tito” Fouillioux (1940-2018)


Con 77 años y víctima de una insuficiencia pulmonar, partió de este mundo el ídolo cruzado y mundialista chileno Alberto Fouilloux, dejando un tremendo legado en el campo de juego y en el área de las comunicaciones.

 

Santiaguino, ignaciano, egresado de Derecho y formado futbolísticamente en las inferiores de Universidad Católica. El delantero, apodado ”Rey del Chanfle” por su particular pegada, conquistó con los cruzados 2 títulos de Primera División. El primero de ellos en 1961 luego de una apretada definición con la Universidad de Chile, igualados en 38 puntos hacia la última fecha y debiendo dirimir al campeón en partidos de ida (1-1) y vuelta (3-2 para la UC). El segundo, en 1966, alzando la copa anticipadamente en el Municipal de San Felipe tras derrotar por 4-2 al local y sacar una ventaja irremontable para Colo Colo y Wanderers, sus más cercanos escoltas. Ello sumado a 3 semifinales de Copa Libertadores alcanzadas por los cruzados en la década del 60, méritos suficientes para quedar grabado Tito en la memoria del conjunto universitario.

El emblema cruzado defendió también en Chile las camisetas de Huachipato y Unión Española

 

Vistiendo la Roja, Fouilloux disputó un total de 71 partidos con un registro de 12 goles. Formó parte de  la mítica selección que obtuvo el tercer lugar en el Mundial de 1962, siendo titular en los duelos de la fase grupal frente a Suiza e Italia, para luego sumar una segunda aventura mundialista en Inglaterra 1966. Por si fuera poco, es uno de los pocos chilenos de la época que llegó a jugar en el extranjero, concretamente en el Lille francés entre 1972 y 1974.

Selección chilena de 1962, con Fouilloux en el 4° puesto de la fila inferior

 

Ya colgados los botines y tras una breve experiencia como entrenador, Tito comenzó a consolidar una respetada trayectoria como comentarista deportivo. En dicha faceta, destacó principalmente como conductor del programa ”Futgol”, espacio ícono de la TV chilena en los años 90 y en que reeditó la dupla con su antiguo socio en la delantera cruzada, Nestor Isella. Además, se desempeñó como columnista en diversos medios escritos y digitales y, así como lo fue en los pastos, es indiscutida su influencia en el ámbito del periodismo deportivo nacional.

Fouilloux e Isella, compañeros en cancha y TV

 

¡Descanse en paz, don Alberto!

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