A dos años de la “Final de Todos los Tiempos”


Un día como hoy, se definió en cancha neutra la final de Libertadores que todos esperaban, marcando un antes y un después en la historia del Superclásico Argentino.

Llegar a la final de la Copa Libertadores es una de las cosas más importantes que le puede pasar a un club en Latinoamérica, más aún si existen grandes posibilidades de salir campeón.

En la edición del 2018 ocurrió una de las cosas más esperadas por cualquier fanático del fútbol: la final no sería una cualquiera, sino que sería un superclásico entre Boca Juniors y River Plate. El 2004, The Observer de Inglaterra catalogó este derbi como el evento deportivo número uno que hay que ver antes de morir.

La final de ida fue suspendida debido a las fuertes lluvias que se originaron en Buenos Aires, pero se jugó al día siguiente.

Ambos clubes llegaban a la final luego de vencer a equipos brasileños; en el caso de River Plate, venía de vencer a Gremio en un global de dos goles a dos, pero el gol de visita benefició a los argentinos; mientras que Boca Juniors derrotó al Palmeiras en un global de cuatro goles a dos, con una gran actuación de Darío Benedetto. 

Benedetto fue el encargado de hacer el segundo gol en el primer encuentro, pero falló una gran oportunidad al errar un mano a mano en los últimos minutos de encuentro.

La final se palpitó desde casi dos semanas antes y los ojos del mundo del fútbol se fijaron en Buenos Aires, que se convirtió en la capital del fútbol mundial. En la ida, el encuentro finalizó dos a dos, donde se vio a un Boca Juniors superior en ciertos pasajes del partido. Sin embargo, el equipo de Marcelo Gallardo supo contrarrestar esos errores defensivos y pudo igualar el encuentro.

Para el partido definitivo, hubo graves incidentes fuera del estadio, por lo que el presidente de la CONMEBOL, Alejandro Domínguez y el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, decidieron suspender el segundo encuentro.

Incidentes que involucraron al bus de Boca Juniors obligaron a suspender el encuentro.

La final que en un inicio se disputaría en un principio el 24 de noviembre, fue trasladada para el 9 de diciembre del mismo año, pero en una cancha neutra. Y no sería en América, sino que en el “Viejo Continente”. La sede establecida para la final de vuelta fue el Santiago Bernabéu de Madrid, lugar en el que se disputaría la “Final de Todos los Tiempos”. Con un empate de antesala y con los ojos del mundo observando, se esperaba un espectáculo prometedor.

En el primer tiempo se notó un encuentro peleado en el que ambas defensas y porteros se vieron obligados a reaccionar de manera rápida, pero no fue hasta el minuto 43 en el que, luego de un pase en profundidad, Naithan Nández dejó a Benedetto libre para abrir el marcador, provocando uno de los festejos que dio la vuelta al mundo.

El festejo de Benedetto que dio la vuelta al mundo.

En la segunda mitad, los dirigidos por Marcelo Gallardo salieron a buscar un empate que obligaría el alargue. Fue así como en el 67’ Lucas Pratto aprovechó su oportunidad para poner el empate transitorio.

Pratto fue el encargado de igualar las cosas en Madrid.

Con esto, River Plate forzó la prórroga. Al comienzo de esta, el jugador colombiano Wilmar Barrios fue expulsado por doble amarilla, haciendo más difícil la tarea para los hermanos Barros Schelotto, quienes ya tenían al equipo sobre exigido.

Al minuto 108 llegaría el punto de inflexión del partido, en donde Juan Fernando Quintero sacó un remate desde fuera del área hacia un ángulo imposible para Esteban Andrada, marcando el segundo para los millonarios. Las cosas se pondrían aún peores para los del barrio de La Boca, ya que Fernando Gago saldría del campo debido a una nueva lesión en la rodilla.

En los últimos minutos del encuentro, Boca Juniors, tuvo su posibilidad de igualar el encuentro, pero el poste les negó esa chance. Finalmente, en la última jugada, River logró controlar el balón y generar el contragolpe que originó el tercer gol y el punto final para coronar al cuadro de Núñez como campeón.

El “Pity” Martínez fue el encargado de cerrar la llave para los millonarios.

A dos años de la final, esta sigue presente en el corazón de todos los hinchas millonarios, quienes recuerdan con cariño y nostalgia aquella final. Este 9 de noviembre se celebrará el aniversario con una caravana por Buenos Aires desde el Obelisco hasta el Estadio Monumental, recordando a cada momento quién fue el vencedor en aquella histórica final.

¿Una nueva revancha?

Existe la posibilidad de que la final de la Copa Libertadores 2020 vuelva a albergar el Superclásico Argentino, ya que ambos clubes se encuentran en distintas llaves. River se enfrenta en los cuartos de final ante Nacional de Uruguay, mientras que Boca debe vencer en los octavos de final a Inter de Porto Alegre, a quien venció en la primera llave por un gol a cero.

¿Se repetirá esta imagen en el Maracaná?

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