“De los potreros a la Libertadores”: La gloria máxima de San Felipe


En 1971, Unión San Felipe consiguió un inédito título de Primera División y logró clasificar a la Copa Libertadores.

San Felipe es una ciudad de extremos. Y no sólo nos referimos a lo climático, también a lo futbolístico. El cuadro de Aconcagua ha sabido lo que es morder el polvo, pero también logró ocupar un sitial importante en el fútbol nacional, durante la primera mitad de la década de los 70. Los albirrojos, poseen en la parte superior de su escudo una vistosa estrella dorada, astro que se debe a la obtención del Campeonato Nacional el año 1971. Pero lejos de haber sido un equipo consagrado anteriormente y por el cual todos apostaban a campeón al iniciar la competición, el logro del cuadro de la Quinta Cordillera tiene un mérito aun mayor considerando las circunstancias de aquel momento. Para analizar aquello, debemos remontarnos una década más atrás.

En el año 1961, el Uní Uní lograba por primera vez en su historia el ascenso a la división de honor del fútbol chileno. Seguidamente, los aconcagüinos lograron hacer buenas presentaciones en la Primera División ocupando puestos en la medianía de la tabla. Pero al avanzar la década de los 60, el equipo cada vez veía con mayor cercanía el temido descenso, cuestión que terminó por concretarse el año 68.

Plantel del año 1971.

Iniciando la década del 70 la institución contrataría a don Luis Santibañez como adiestrador (el mismo que clasificó invicto a España 82 con la Selección y que hizo llegar a la Unión Española a la final de la Libertadores), y el cuadro de la precordillera comenzaría a dar luces de lo que sería un posible ascenso. De este modo, al finalizar el campeonato de 1970, se alzaron por una unidad por sobre Deportes Iberia, lo que les coronó como campeones de la Segunda División (actual Primera B) y de paso se ganaron el retorno a la máxima categoría. Dicha corona, sería la primera que la escuadra sanfelipeña tendría en sus vitrinas en sus años de profesionalismo.

Luis Santibañez comenzaba a dar luces de una laureada carrera, en San Felipe.

Arrancaba el año 1971 todavia con Santibañez en la banca. Un equipo sin muchas figuras comienza a ganar partidos importantes y a meterse entre los punteros del campeonato de Primera División. La clave: toque rápido, harto ‘pique’ al espacio y, sobre todo, solidez defensiva. Comenzaban a consagrarse como figuras sanfelipeñas los delanteros Manuel Núñez y el uruguayo Graffigna (quienes a la larga conseguirían anotar en 29 ocasiones).

Uruguay Graffigna anotó en 14 ocasiones el año 71.

Avanzado el campeonato, San Felipe seguía demostrando sus pergaminos, llegando a las últimas fechas con opciones de campeonar. Para ello, debía superar en puntaje a la Universidad de Chile, quien era su más cercano perseguidor. Fue así como en la penúltima fecha, al derrotar a Lota Schwager por dos goles a uno, terminarían por consagrarse como campeones del fútbol grande de Chile (dos puntos por sobre la U y cuatro sobre Unión Española), marcando un récord que hasta el día de hoy, ningún otro cuadro nacional ha podido equiparar: campeonar en Primera B y consecutivamente en Primera A. Al mismo tiempo, los aconcagüinos aseguraron un cupo en la Copa Libertadores del año 1972, en lo que sería su primera incursión en campeonatos internacionales.

Sin dudas que la camada de jugadores dirigidos por Santibañez sea probablemente la más recordada en la historia del Uní Uní, cuadro que por estos días pelea por ascender a la primera división.

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