Con la fuerza de la historia, Capitán


Tras sufrir la rotura del tendón de Aquiles de la pierna izquierda en las prácticas del Manchester City, el portero Claudio Bravo estará de baja al menos por lo que resta del 2018. Una obligada y prolongada pausa en una carrera que, al margen de polémicas extrafutbolísticas, ha estado plagada de éxitos en clubes y con la Roja de todos.

Formado en las divisiones menores de Colo Colo una vez decidida su posición bajo los 3 palos (antes había probado sin suerte como delantero y defensa), Claudio Bravo no tuvo un camino fácil en las inferiores del cuadro albo. Un error suyo en la Copa Nike, cuando contaba con tan solo 14 años, costó la eliminación frente al archirrival y pudo haber significado su temprana expulsión del club, de no ser por la intervención del preparador de arqueros y mentor de Bravo, Julio Rodríguez, que desde el principio vio condiciones en él y, bien sabemos todos, no se equivocó.

A 3 años de su debut con el primer equipo, Claudio Bravo tendría su esperada revancha contra Universidad de Chile, cuando el título del Apertura 2006 se definió entre albos y azules, con triunfo de 2-1 para el Cacique en la ida y de 1-0 para la U en la vuelta. Ya en la tanda de penales, Bravo se erigiría como el héroe de la jornada, al contener los disparos de Hugo Droguett y el recordado penal ”a lo Panenka” de Mayer Candelo, despidiéndose de Colo Colo como campeón de aquel torneo.

La atajada a Candelo que inmortalizó a Bravo entre los hinchas del Cacique

En junio de 2006 es presentado como refuerzo de la Real Sociedad, donde al inicio debió enfrentar suplencias y un descenso, pero acabaría finalmente ganándose el corazón de la hinchada donostiarra a lo largo de las 8 temporadas que permaneció en el club, con buenas actuaciones que incluyeron un récord de imbatibilidad de 451 minutos invicto en la temporada 2008/09 y hasta un gol frente al Nástic el 14 de febrero del 2010.

En 2014 es traspasado por una millonaria cifra al Barcelona, salto importantísimo considerando el poderío de los catalanes en el concierto español y europeo. Con el conjunto culé, el portero chileno sumó un total de 8 títulos que se desglosa en 2 Ligas, 2 Copas del Rey, Supercopa de España, Supercopa de Europa, Champions y Mundial de Clubes, no obstante su relativo protagonismo debido a la competencia por la titularidad que mantenía con el alemán Ter Stegen. A nivel individual, sumó un nuevo récord de imbatibilidad de 754 minutos, un Trofeo Zamora al portero menos batido de la Liga el 2015 y convertirse en el chileno con más partidos en la Primera División Española.

Al no sumar minutos en la Champions del 2015, Bravo no es oficialmente considerado por la UEFA como campeón del torneo

Por la Selección, tras escuetas apariciones en la Copa América del 2004 y las eliminatorias a Alemania 2006, el oriundo de Buin se convirtió prácticamente en el dueño del arco chileno, disputando Mundiales, Copas América y una Confederaciones, con presentaciones, tapadas y arengas prohibidas de olvidar. Siendo el futbolista con más apariciones por la Roja y capitán del combinado desde el año 2008, Bravo alzó los 2 trofeos que nos posicionaron como los bicampeones de América en 2015 y 2016, dejando para la posteridad una espectacular salvada en el alargue de la final contra Argentina en la Centenario ante el cabezazo de su compañero en el Manchester City, Sergio Aguero, además de contener los penales de Banega en la primera definición y de Biglia en la segunda.

Desde La Arenga del Abuelo, recordamos y agradecemos cada alegría brindada por el ”Capitán América” y esperamos con ansias su pronta recuperación y regreso a las canchas. ¡Fuerza, Capitán!

 

 

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