Alex Jeldes: “Golpeamos un sinfín de puertas y todas las cerraron”


Con solo 10 años, Felipe Jeldes Martínez se instala como una de las revelaciones del deporte chileno. Conversamos con su padre acerca de lo logrado por su hijo en casi dos años de entrenamiento.

Con mucha amabilidad, Alex Jeldes, atiende a La Arenga del Abuelo. Él es el padre de Felipe Jeldes Martínez, una de las revelaciones del deporte chileno, que recientemente ganó la medalla de oro en el Panamericano de Clubes y Naciones de patinaje artístico, celebrado en la ciudad de Bogotá, Colombia. La consagración de su hijo viene antecedida de grandes actuaciones anteriores en suelo nacional y que reflejan el gusto que adquirió el pequeño quilpueíno por la actividad. Esta es su historia.

INICIOS Y DESARROLLO

¿Cómo se inició Felipe en este deporte? 

– Todo comenzó hace casi dos años, en el colegio GEA de Quilpué, donde estudia Felipe. Él participaba en actividades de gimnasia artística, hasta que un día se presentó un grupo mixto de patinaje artístico de la misma ciudad y le llamó la atención. Me dijo si podíamos averiguar más sobre ese club y en conjunto con eso, empezó a ver videos en Youtube y los ensayaba en el patio de nuestra casa. Agarró una tabla y comenzó a dar saltos y piruetas.

¿En qué momento comenzó a tornarse todo más serio?

– Mi hijo empezó a entrenar cada vez más, participando en distintos torneos interregionales acá en la quinta región y en la capital, obteniendo buenos resultados. Luego participó en una clínica deportiva, en donde fue visto por el profesor Matías Álvarez Agurto, quien nos señaló que Felipe es un diamante en bruto y que necesita de un entrenamiento especial. Desde allí comenzó a entrenar en la semana con su club en Quilpué y los fin de semana en San Antonio, donde reside Matías. Lo llevó a competir a la Federación de Patinadores de Chile, siendo campeonatos más serios y obtuvo muy buenos resultados, estando siempre en el primer o segundo lugar en las competencias.

LA CONSAGRACIÓN

¿Cuándo comenzó el despegue definitivo?

– En 2017 compitió en el nacional celebrado en Chillán y se tituló campeón de su categoría, que es la mini infantil. Allí nos dimos cuenta que la proyección iba muy en serio y decidimos apoyarlo en todo lo necesario, ya que hizo la transición muy rápido desde la Liga hacia la Federación y finalmente a la Alta Competencia, que es donde está ahora. En esta última tienen la posibilidad de ser vistos por la selección chilena de patinaje y ser llamados para representar al país en torneos internacionales.

¿Cómo se dio tal llamado?

– El primer semestre de este año ganó en La Serena, Iquique y San Miguel, para en julio recibir el llamado desde la selección para participar en los Panamericanos de Bogotá. 48 fueron los chilenos que compitieron en Colombia y solo se obtuvieron 3 medallas, de las cuales Felipe trajo una de oro. Con esto se ganó un cupo directo para competir en el Suramericano de Brasil 2019.

EL DIARIO VIVIR

¿Qué piensa el entorno de Felipe de todo lo que está viviendo?

– La familia está súper feliz, han sido el principal apoyo en la parte emocional y sobretodo económica. Nos han ayudado en distintas actividades para recolectar dinero como rifas, bingos y galas artísticas donde se presentaba Felipe. Nosotros también lo acompañamos siempre a entrenar y además a las competencias a las que asiste, estamos pendientes de que se desarrolle en lo que le gusta.

¿Cómo se ha tomado el colegio la exigencia que requiere ser un deportista?

– El colegio nos dio todas las facilidades. Nos concedieron permisos especiales para que Felipe pueda entrenar y prepararse tranquilamente. Hay veces en que hemos estado fuera de la ciudad por dos semanas y aún así no hubo problema. En el tema de las evaluaciones también han sido flexibles, además que tiene buenas notas en el colegio y eso siempre ayuda.

¿Tiene otros pasatiempos?, ¿Practica más deportes?

– La verdad es que intenté que jugara fútbol, pero nunca le gustó. Él aún es muy niño y no tiene grandes amigos, su pasatiempo básicamente es el patinaje. Eso si, tiene su celular y allí se entretiene jugando como cualquier otra persona de su edad. Pasa harto tiempo con nosotros y el patio de la casa es su lugar donde practica.

CAMINO DIFÍCIL

¿Qué tanto les costó financiar la carrera de Felipe?

– Los gastos son fuertes. Solo los patines cuestan mucho dinero y su indumentaria también. Ni hablar de los traslados. Es difícil porque para que los deportistas salgan adelante uno tiene que tocar un sinfín de puertas, con Vanessa (Madre de Felipe) dejamos los pies en la calle. Fui a muchas empresas grandes y en todas, de verdad todas, no recibimos apoyo. Nos dicen que ya tienen sus deportistas, que primero se deben mandar cartas, luego analizar, después ir a Santiago, muchos trámites. Algunas ni responden, y si lo hacen te dicen “qué bien que Felipe sea el campeón, pero no podemos ayudar”.

¿Del Estado recibió ayuda?

– Tampoco ayuda mucho. No es como en el fútbol, ya que para el resto de los deportes si terminas agarrando algo, bienvenido sea. De la Federación de Patinaje no tengo nada que decir, porque han estado con nosotros desde el primer momento. Eso si, tampoco cuentan con muchos recursos y si reciben dinero del gobierno, van destinados a los adultos y no tanto a los niños. La gobernación nos ayudó en difusión y desde la municipalidad nos dieron un pasaje para que uno de nosotros lo acompañara a Colombia.

Es un desafío enorme. 

– Es lamentable. Por eso hemos tenido que recurrir a muchas entidades para que nos apoyen. Damos a conocer la historia de Felipe en ciertos medios para dar difusión. Para nosotros también es un sueño como padres que le vaya excelente y que lo auspicien, para lograr sus metas. Por eso nos hemos hecho partícipes en esto, queremos que nuestro hijo sea feliz. Yo como papa le diría a las autoridades políticas que hay que apoyar más a los deportistas chilenos, no porque Felipe sea mi hijo, sino porque se tiene que crear un camino para que muchos niños tengan la posibilidad de desarrollarse y competir representado a Chile.

SUEÑOS Y DESAFÍOS

¿Qué tanto se proyecta Felipe en esto?

– Mucho la verdad. Él ama esto y es lo que quiere hacer de aquí en adelante. Cuando conversamos, él me dice que ojalá en cuatro años más tenga la posibilidad de hacer clínicas deportivas para otros niños o poder ayudar en un club de patinaje para transmitir su experiencia.

¿Cuáles son los próximos desafíos?

– Debe seguir entrenando lo que queda del año y seguir participando en distintos campeonatos del país. El gran desafío como te conté, son los Suramericanos que se desarrollarán en junio del próximo año, en Brasil. A eso apunta.

 

 

 

 

 

 

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