Acuérdense del Gato Silva


Silenciosamente, el quillotano ha cumplido roles clave en los éxitos de nuestra Generación Dorada

Nacido un 11 de febrero de 1986 en la V región, Francisco Silva Gajardo debió dar una vuelta larga antes de consolidarse en su club formador, Universidad Católica, donde las buenas campañas como relevo de Gary Medel tras la partida del Pitbull a Boca Juniors, le abrieron incluso las puertas del Viejo Continente (Ver: Un Gato europeo).

A nivel de Selección, debutó el año 2007 en un amistoso frente a Cuba y formó parte de la nómina de Claudio Borghi para la Copa América del 2011. Pero su mejor etapa llegaría bajo las órdenes del sucesor del Bichi, el casildense Jorge Sampaoli. Pese a que su posición natural en la cancha es la de mediocentro defensivo, el calvo estratega alineó al también (ex) calvo jugador como stopper por derecha en el Mundial de Brasil 2014, con el Gato cumpliendo a la perfección con sus labores de marca, quite y distribución en el histórico triunfo de 2-0 contra España y en la reñida igualdad en octavos ante Brasil, que terminó con triunfo del Scratch en la definición desde los 12 pasos.

Silva disputando un balón con Neymar en los octavos de Brasil 2014

Luego en la Copa América 2015, el volante ingresó a última hora en la convocatoria definitiva tras la lesión de Edson Puch y aunque solo jugó un encuentro en el torneo, sería justamente en el más importante de todos. En la final contra el combinado albiceleste, el Gato fue el elegido para reemplazar en la zaga a Gonzalo Jara y nuevamente respondió en su función, conteniendo los embates de la sociedad Messi-Aguero y ayudando a mantener en 0 el marcador hasta la definición a penales en que logró imponerse La Roja.

Un año más tarde, cuando tocaba defender el título en la Copa América Centenario ahora con Juan Antonio Pizzi en la banca nacional, Silva asumió la responsabilidad de patear el quinto y decisivo penal frente al mismo rival del año anterior y no defraudó, convirtiendo con frialdad el lanzamiento y, con menos flashes que el resto de sus compañeros, regalando a nuestro país el segundo título de nuestra historia futbolística.

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