Las veces en que Chile rozó la gloria en Australia

Dos tenistas nacionales tuvieron la oportunidad de hacer historia en Melbourne

La historia del tenis chileno en Australian Open es una de las más exitosas en los cuatro torneos más importantes del circuito. A pesar de no tener títulos, dos jugadores estuvieron a punto de conseguir la hazaña: Marcelo Ríos y Fernando González.

1998: Una final que causó mucha polémica

El “Chino” tuvo la oportunidad de ser campeón en Australia en el comienzo de una temporada 1998 que lo convertiría en número 1 del mundo meses después. En la final, el zurdo enfrentó al checo Petr Korda, quien daría positivo en el control antidoping posteriormente.

Los exámenes fueron claros, el tenista utilizaba drogas para rendir de mejor manera en la cancha. Esto fue algo que Ríos reclamó y le solicitó a la organización del campeonato que lo declarase campeón del Grand Slam oceánico. La petición fue rechazada, y lamentablemente ganó el acto antideportivo. 

Esa fue la única final de Grand Slam que disputó Ríos en su carrera, cayendo de una forma extraña que no lo dejó conforme, por el buen torneo que realizó y porque se merecía algo más.

Dos meses después, Ríos se consolidaría como el mejor jugador del mundo, aunque nunca ganó un Grand Slam.

2007: El “Bombardero” no pudo contra “Su Majestad”

Fernando González venía en su mejor nivel tenístico y físico. Ya estaba metido entre los 10 mejores jugadores del mundo, y su superioridad sobre sus rivales era esperanzador. Eliminó en cuartos de final a Rafael Nadal y en semifinales superó ampliamente a Tommy Haas en tres parciales. 

Sin embargo, esa aceleración se detendría en el último partido contra, nada más y nada menos, que Roger Federer. El tenista número 1 del ranking ATP, en ese entonces, frenó en seco lo que venía realizando el chileno en el torneo. Su capacidad deportiva y su plenitud física lo hacia parecer imbatible en dicha instancia.

El partido finalizó 7-6(2), 6-4 y 6-4 a favor del suizo, pero para González, ese torneo fue una de las experiencia más heroicas que ha vivido en su carrera deportiva, no solamente él, sino que cualquier chileno. Un rendimiento que lo posicionó en el top 5 mundial, y lo llevó a la elite, en una época donde comenzaba el dominio del “Big 3”.

Esta final fue lo más lejos que llegó González en un Grand Slam. Estuvo a punto de jugar la instancia decisiva en Roland Garros 2009, pero cayó en semifinales con Robin Soderling.